El contexto también refleja el creciente peso económico de esta tecnología. KPMG estima que las empresas a nivel global invertirán en promedio 186 millones de dólares en IA durante los próximos 12 meses, mientras que en México el monto será de 171 millones de dólares. Además, las compañías mexicanas muestran una mayor disposición que el promedio mundial para mantener estas inversiones incluso en escenarios de recesión.
La adopción de la IA también avanza con rapidez en el país. Según KPMG, siete de cada diez empresas en México ya utilizan herramientas de inteligencia artificial en sus procesos productivos y consideran que esta tecnología les ha permitido generar resultados relevantes para sus operaciones, un contexto que incrementa la presión para establecer reglas claras sobre su desarrollo y uso.
Sin embargo, especialistas advierten que avanzar sin una estrategia coordinada con Estados Unidos y Canadá podría generar costos para la competitividad del país.
Alberto Farca , director de Investigación del Centro México Digital, consideró que el principal riesgo de una regulación aislada es afectar el flujo transfronterizo de datos, un elemento indispensable para el entrenamiento y desarrollo de modelos de inteligencia artificial.
“Es importante que México retome la discusión sobre las reglas para el desarrollo de la IA en un contexto regional y no se convierta en una isla desconectada de sus principales socios comerciales”, afirmó.
De acuerdo con el especialista, un marco regulatorio distinto al de sus principales socios comerciales también podría reducir el atractivo del país para nuevas inversiones vinculadas con la economía digital.
Explicó que mantener reglas compatibles con las de América del Norte facilitaría la llegada de capital hacia industrias como telecomunicaciones y centros de datos, sectores que requieren certeza regulatoria para desarrollar infraestructura tecnológica.
Una estrategia enfocada en el sector público
Hasta ahora, la visión del gobierno federal sobre la inteligencia artificial se ha concentrado principalmente en su aplicación dentro del sector público.
Ese enfoque quedó plasmado en el Plan Nacional de Inteligencia Artificial elaborado por la la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) , documento que plantea construir un marco legal para esta tecnología, fortalecer la soberanía tecnológica, impulsar el uso de IA en las dependencias gubernamentales y desarrollar infraestructura estratégica, como la supercomputadora Coatlicue.
Pero el plan no detalla mecanismos específicos para proteger a trabajadores y creadores de industrias que ya enfrentan los efectos de la automatización mediante IA.
Uno de los casos más visibles es el del sector del doblaje, donde el uso de voces sintéticas y herramientas de clonación de voz abrió un debate sobre la protección laboral y los derechos de autor.
Expansión solicitó una postura a la Asociación Latinoamericana de Internet ( ALAI) , que agrupa a empresas como Google, Meta, Amazon y TikTok, respecto a la construcción de una regulación de IA en el contexto actual del T-MEC, pero la organización no emitió comentarios.