Las tarifas salvan el balance
Aunque México no logró capitalizar plenamente el flujo de visitantes esperado durante la Copa del Mundo, los empresarios consideran que el verdadero partido comienza ahora. La exposición internacional obtenida durante el torneo, afirman, representa una oportunidad para fortalecer la llegada de turistas en los próximos años, siempre que el país retome una estrategia permanente de promoción.
“La imagen que se logró transmitir del país es que somos un país hospitalario y seguro. Esa es una ola que debemos capitalizar hacia adelante”, afirmó Jorge Paoli Díaz, presidente de la ANCH, durante una conferencia de prensa.
El comportamiento del mercado sorprendió a la industria. Los hoteles recibieron menos huéspedes de los proyectados, pero quienes viajaron pagaron tarifas más altas. En Ciudad de México y Guadalajara, los precios de las habitaciones –según la asociación– aumentaron alrededor de 40% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que en Monterrey el incremento fue cercano a 30%.
Ese ajuste permitió compensar parcialmente la menor ocupación y evitó un impacto más severo sobre los ingresos de los establecimientos.
“El balance de la hotelería organizada respecto del Mundial ha sido positivo, pero para los hoteles el resultado estuvo por debajo de lo esperado”, reconoció Paoli Díaz.
Los hoteleros atribuyen el resultado a una combinación de factores. Entre ellos destacan la ausencia de selecciones con gran poder de convocatoria durante la fase de grupos, el aumento en el precio de los boletos provocado por el esquema de tarifas dinámicas de la FIFA, el desplazamiento del turismo de negocios y la liberación tardía de habitaciones que permanecieron bloqueadas para la organización del torneo.