El movimiento refleja un giro en la estrategia y ahora apunta a dejar atrás la carrera por alcanzar la mayor cobertura posible y concentrarse en construir operaciones más eficientes y rentables. La razón principal detrás del ajuste es que el modelo de crecimiento basado en abrir agencias rápidamente no alcanzó los niveles de venta necesarios para sostener los costos operativos de las distribuidoras.
Según datos de la consultora, una agencia automotriz en México vende en promedio alrededor de 40 vehículos al mes, un nivel considerado suficiente para cubrir gastos como renta, salarios, operación y generar un margen para el inversionista. Sin embargo, las marcas chinas registran un promedio cercano a 22 unidades mensuales por agencia, casi la mitad del estándar de la industria.
“En general toda la industria ha tenido unos puntos porcentuales de ajuste y ha tenido que aprender cómo eficientar sus costos, pero es más acentuado en las chinas. Ellos dijeron: ‘Sí, vamos a vender todo y haz la inversión y compra de todo y nos va a ir muy bien’. Y ahorita pues ya están teniendo problemas con los inversionistas de que no les da el número”, comentó Eric Ramírez, director para América Latina y el Caribe de Urban Science.
Del crecimiento acelerado al equilibrio financiero
Durante los últimos años, marcas como Chery Automobile, JAC Motors, Jetour y otras firmas de origen chino apostaron por ganar presencia rápidamente en México mediante redes amplias de distribuidores.
La estrategia permitió que las marcas lograran reconocimiento y presencia territorial en poco tiempo, pero el crecimiento de puntos de venta no estuvo acompañado al mismo ritmo por las ventas necesarias para hacer rentable cada establecimiento.
A esta presión se sumó un nuevo factor: el incremento en los aranceles de internación . Desde el 1 de enero de este año, los vehículos provenientes de China enfrentan aranceles de internación de hasta 50%, una medida que elevó la presión sobre los márgenes de las compañías.
El especialista explicó que la reducción de agencias no significa una salida del mercado mexicano, sino una reorganización para alcanzar un punto de equilibrio.
“Es una realidad y es algo que vamos a estar viendo: un redimensionamiento de la red hasta que lleguen a un momento, a un punto de equilibrio, donde las ventas lleguen a la cantidad de tiendas que más o menos se acerquen al estándar de 40 por mes. Y con ese número por mes sí se justifica que se paguen los costos incluyendo la renta, los salarios, los costos operativos y además quede un margen de ganancia para el inversionista”, expuso.
Aunque no existe una estimación sobre cuántas agencias adicionales podrían cerrar durante este año, la expectativa del sector es que continúe el ajuste hasta que las redes comerciales tengan un tamaño acorde con la demanda real.