La tecnología, de acuerdo con Rodríguez, no busca sustituir al personal, sino darle herramientas para trabajar con mayor precisión. “Son herramientas que le ayudan al talento en las cocinas, en todo el despliegue que tenemos en restaurante, pues a personalizar y a tener esta conexión aún más cercana con nuestros consumidores”, señaló.
La compañía busca con ello resolver uno de los desafíos centrales del modelo de quick service restaurant (QSR), es decir, mantener velocidad y consistencia mientras aumenta la cantidad de pedidos que llegan por distintos canales.
El sistema tecnológico también ayuda a estandarizar procesos. Rodríguez explicó que el objetivo es que las órdenes fluyan con mayor rapidez y mantener tiempos de preparación como el de una Big Mac, que puede salir de las parrillas en menos de un minuto.
“La tecnología nos ayuda a acercarnos más al consumidor porque lo entendemos más, el que utilice nuestras aplicaciones o nuestra aplicación digital nos ayuda a entender el comportamiento y personalización que quieren hacer sobre nuestra arquitectura de menú”, dijo la directora de comunicación de Arcos Dorados.
Un restaurante que ya no termina en el mostrador
La transformación modifica incluso la forma en que Arcos Dorados entiende una nueva apertura. No todas las unidades tendrán las mismas características ni necesariamente incorporarán un drive-thru: la decisión depende de la ubicación, las condiciones del inmueble y las necesidades del consumidor de cada zona.
El crecimiento se construye alrededor de un ecosistema que combina restaurantes, drive-thru, delivery, aplicaciones, kioscos y programas de lealtad. La propia estrategia corporativa de Arcos Dorados identifica estas tres como aceleradores de su crecimiento, junto con la modernización física de los restaurantes.
Para México, la apuesta combina más restaurantes y conceptos diferentes. Arcos Dorados busca aumentar su presencia física mientras convierte cada unidad en un punto conectado con sus canales digitales y con información más precisa sobre quién compra, qué consume y cuándo regresa.
En tanto, las licencias para la Cajita Feliz también forma parte relevante de la estrategia de la empresa, como la que recien se lanzó en México de la mano de K-Pop Demon Hunters, que ya está vigente y ha generado mucha expectativa. “La verdad es que nos ha ido muy bien”, señaló.
Este tipo de colaboraciones y licencias permiten a McDonald’s conectar con los consumidores mexicanos y, a través de su ecosistema digital, desarrollar nuevas formas de interacción.
“Sabemos que siempre va a ser el corazón de nuestro negocio”, dijo la directiva al referirse a los restaurantes, pero destacó que las herramientas digitales, así como las licencias y colaboraciones, permiten a la compañía tener “mucho más acercamiento y colaboración con el consumidor mexicano”, declaró.