Esto implica que la apreciación reciente ya no puede explicarse únicamente por el llamado carry trade asociado con la elevada tasa de referencia de Banxico. La debilidad estructural que enfrenta el dólar, las tasas largas mexicanas y la búsqueda internacional de rendimiento también están jugando a favor.
Banamex incluso habla del regreso de la estrategia de “vender Estados Unidos”, mediante la cual inversionistas reducen su exposición al dólar y a algunos activos estadounidenses ante las dudas sobre la política económica, monetaria y fiscal de ese país. El banco calcula que el DXY había perdido alrededor de 1.5% desde finales de julio y considera que esa tendencia puede prolongarse durante los próximos meses.
“El primer elemento que explica la fortaleza reciente es el debilitamiento global del dólar. Las expectativas de una Fed menos restrictiva, una menor fortaleza relativa de la economía estadounidense y una mayor búsqueda de activos de riesgo han reducido el atractivo del dólar”, señaló Quiroz. Y añade que el peso es una de las monedas emergentes con mayor liquidez y profundidad, por lo que suele beneficiarse con rapidez cuando los inversionistas aumentan su exposición al riesgo.
¿Puede quedarse el dólar en 17 pesos?
Que existan fundamentos detrás de la apreciación no significa, sin embargo, que el nivel actual de aproximadamente 17 pesos por dólar vaya a mantenerse sin correcciones. De la Rosa advierte que siguen abiertos dos grandes frentes de riesgo. El primero es geopolítico. El Estrecho de Ormuz continúa cerrado a la navegación y permanece la posibilidad de una reactivación del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Un nuevo episodio de tensión podría elevar nuevamente el petróleo, alimentar las presiones inflacionarias estadounidenses y devolver al mercado las expectativas de mayores tasas de la Fed.
El segundo riesgo es comercial. Aunque el T-MEC continúa funcionando durante las negociaciones para su renovación, el estratega de Actinver señala que la administración estadounidense ha acusado a China de utilizar México para triangular mercancías y evitar aranceles, lo que abre la puerta a posibles medidas comerciales contra productos enviados desde México.
Por ello, Actinver considera que eventualmente el tipo de cambio podría regresar hacia un rango de 17.80 a 18.20 pesos por dólar en 2027.
El análisis semanal de Banamex también prevé una depreciación gradual, aunque desde niveles más fuertes que los contemplados anteriormente. El banco ajustó su estimación para el cierre de 2026 de 17.90 a 17.50 pesos por dólar, y proyecta 17.90 para finales de 2027.
“Yo sería más cautelosa con la idea de que el dólar permanecerá debajo de 17 pesos durante mucho tiempo. En estos niveles, una parte importante de los factores positivos ya está incorporada en el precio”, señaló Quiroz, quien además considera posible que el tipo de cambio permanezca buena parte del segundo semestre en un rango de 17.00 a 18.00 pesos por dólar, con episodios por debajo de 17 si continúa la debilidad global del dólar, pero también con movimientos hacia 17.70 o 18.00 ante episodios de mayor incertidumbre.