De acuerdo con los lineamientos publicados por la CRT, una vez vencido el plazo previsto en el calendario de la prórroga, las empresas como Telcel, AT&T, Movistar, Bait y los Operadores Móviles Virtuales (OMV) enviarán un SMS para notificar que los servicios de la líneas telefónica serán deshabilitados en las próximos 72 horas.
La notificación contendrá la leyenda: “La fecha límite para vincular tu línea ha vencido y será suspendida en las próximas 72 horas”. Además, el mensaje incorporará el link del enlace de la plataforma de gestión del proveedor de servicio móvil.
Esto significa que hasta una vez transcurridas las 72 horas de gracia, las líneas quedarán suspendidas y solo podrán realizar llamadas a números de emergencia y la recepción de alertas sísmicas. También podrán comunicarse con su compañía telefónica.
Los usuarios también podrán continuar enviando mensajes a través de plataformas digitales mientras estén conectados a una red de internet fijo, sin embargo, no podrán recibir llamadas ni utilizar la red móvil para descargar datos.
¿Qué pasará con el número de la línea suspendida?
Una vez transcurridas las 72 horas, los números entrarán en un proceso de reciclaje que eventualmente permitirá reasignar la línea a otra persona. El periodo también representa una última ventana para que los usuarios decidan si vinculan su línea telefónica y evitan perderla.
Sin embargo, el plazo final quedará en manos de las propias compañías telefónicas , a través de su política para determinar el ciclo de vida de una línea, ya que el regulador aún no ha homologado este criterio y por ello, los tiempos varían entre operadores.
Telefónica reutiliza las líneas después de 180 días de inactividad; Telcel, tras 246 días, y AT&T, luego de 365 días. La lógica detrás del proceso es que los recursos de numeración son limitados y conservar líneas sin actividad genera costos para las empresas.
Daniel Hajj, CEO de América Móvil, en llamada con analistas del primer trimestre de este año, reconoció que tener números activos o inactivos en los sistemas de la compañía implica un costo para las empresas y no un ingreso.
“Habrá mucha limpieza en las bases de datos de suscriptores. Lo importante es cuántos buenos usuarios son los que tiene la empresa, y eso se ve en los ingresos, en el ARPU. Eso es lo que va a pasar”, aseguró el directivo.