La línea de Cruz forma parte de las 14 millones de líneas activas con terminación 0 que existen en el país, de acuerdo con José Antonio Merino , titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), quien dio a conocer la cifra en entrevista con Ciro Gómez Leyva.
Al 13 de agosto, 7.5 millones de las 14 millones de líneas que terminan en 0 –es decir, 53.6% del total– ya habían realizado su vinculación, de acuerdo con el titular de la ATDT. Esto significa que aún quedan 6.5 millones de líneas con esa terminación por registrar antes del vencimiento del plazo.
En el universo total, el avance es menor. Hasta el 6 de agosto, 69.6 millones de líneas habían sido vinculadas, equivalentes a 44.3% del total, por lo que más de la mitad permanecía fuera del registro.
¿Por qué los usuarios no quieren registrarse?
La reticencia de Cruz refleja una postura que los operadores identifican entre los usuarios que permanecen fuera del registro.
La Asociación Mexicana de Operadores Móviles Virtuales (AMOMVAC), que agrupa a 14 telefónicas, aseguró a Expansión que durante los primeros meses del registro se observó un repunte relevante en el ritmo de vinculaciones, pero que actualmente el avance se mantiene por debajo del promedio nacional, con menos de 20% de sus bases de usuarios vinculadas.
Los OMV consideran que el cambio en el ritmo responde a que quienes tenían mayor disposición a registrarse ya completaron el proceso, mientras que un grupo relevante permanece a la espera de una nueva prórroga o de una reducción en los datos solicitados, sobre todo de los biométricos.
Es decir, los usuarios que faltan de vincular sus números son más difíciles de convencer. La resistencia a proporcionar información personal y documentos oficiales se mantiene como uno de los principales obstáculos para avanzar con el registro, pese a las campañas informativas y a los recordatorios enviados por los operadores.
A esta reticencia se suman dificultades relacionadas con la conectividad, el acceso a dispositivos compatibles con las plataformas y la disponibilidad de puntos de atención presencial, particularmente en zonas rurales, ya que la mayoría de los OMV no cuenta con Centros de Atención a Clientes.
Los operadores también señalaron que reciben con rezago la información sobre el avance del registro. Altán les entrega los datos con aproximadamente un mes de retraso, lo que dificulta que tengan un panorama actualizado sobre el comportamiento de sus usuarios.
Telefónica México coincide en que la segunda etapa avanza a un ritmo menor. La compañía dijo a Expansión que el registro durante el arranque de la prórroga ha sido más lento que en la fase anterior, aunque no ofreció detalles sobre la tasa de vinculaciones ni sobre el impacto específico que tendrá este primer corte.
Sin embargo, la empresa confía en que la suspensión del servicio termine por empujar a los usuarios que todavía no han completado el proceso a realizarlo. “Estamos preparados para poder hacer los procesos de vinculación y activación de los servicios con la mayor celeridad”, aseguró.
Expansión solicitó información a AT&T, Telcel y Bait, pero hasta la publicación de este artículo no habían enviado comentarios.