El acuerdo entre Ford y Geely no contempla actualmente la producción de vehículos para Estados Unidos en Valencia. Su objetivo es atender el mercado europeo. Pero la operación ocurre dentro de una transformación más amplia de la industria, en la que los fabricantes occidentales buscan alianzas con compañías chinas para acelerar el desarrollo de vehículos eléctricos, híbridos, baterías y tecnologías de movilidad.
China tiene una posición dominante en varias partes de esta cadena de valor, lo que convierte a sus fabricantes en socios potencialmente útiles para las automotrices occidentales y, al mismo tiempo, en competidores que Washington considera estratégicos.
Ford responde a las críticas
Ford rechazó los cuestionamientos de Duffy y defendió su compromiso con la manufactura estadounidense.
En un comunicado , la compañía calificó la carta como un intento equivocado de obtener atención mediática a costa de una empresa que, según afirmó, ha hecho más por la manufactura estadounidense que prácticamente cualquier otra automotriz del país.
Ford sostuvo que es el fabricante de automóviles más estadounidense, porque produce más vehículos en Estados Unidos, emplea a más trabajadores manufactureros por hora y exporta más vehículos desde ese país que cualquier otra automotriz.
La empresa también destacó la inversión de miles de millones de dólares en BlueOval Battery Park Michigan, en Marshall, una instalación propiedad y operada por Ford que representa alrededor de 1,700 nuevos empleos estadounidenses.
La automotriz aprovechó la respuesta para defender su acuerdo con CATL, el fabricante chino de baterías. Ford afirmó que se trata de un acuerdo limitado de licencia tecnológica y servicios, no de una empresa conjunta ni de una operación manufacturera propiedad de una compañía extranjera.
“Ford es propietaria de la planta, controla la operación y emplea a la fuerza laboral”, sostuvo la empresa.
Ford también cuestionó las afirmaciones de Duffy sobre una supuesta estructura de empresa conjunta en Estados Unidos y afirmó que la carta contiene “errores de hecho”.
La compañía agregó que mantiene una relación de trabajo con distintos integrantes de la administración Trump en temas como comercio, emisiones y relocalización de manufactura.
“Si el secretario Duffy se hubiera puesto en contacto con nosotros antes de emitir su carta a la prensa, habríamos estado encantados de proporcionarle más detalles sobre el compromiso de Ford con Estados Unidos”, respondió Ford.
La automotriz sostuvo además que Estados Unidos debe competir desde una posición de fortaleza mediante propiedad estadounidense, empleos estadounidenses, producción estadounidense y sólidas salvaguardas de seguridad nacional.