El Colegio de Pilotos Aviadores de México señaló que una disminución de esta magnitud debe analizarse “con especial cuidado”, debido a la relevancia de la AFAC como autoridad responsable de funciones esenciales para la aviación civil.
“Particularmente preocupante resulta que, conforme a la información disponible, el margen operativo propuesto para la autoridad sería sumamente reducido, lo que obliga a reflexionar sobre la suficiencia real de recursos para sostener una supervisión efectiva y adecuada”, señaló el colegio.
La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) también advirtió sobre las consecuencias que podría tener la reducción y sostuvo que dejaría en una situación “crítica” el correcto funcionamiento de la máxima autoridad aérea en México.
“La seguridad operacional y la certidumbre regulatoria del país dependen directamente de contar con una autoridad aeronáutica con solidez institucional y bien financiada”, subrayó ASPA.
El antecedente que preocupa al sector
La AFAC tiene entre sus principales responsabilidades la certificación, vigilancia e inspección técnica de todo el sector aéreo, desde las aeronaves hasta el personal que trabaja en tierra y en los aires.
Por ello, su capacidad institucional no solo tiene consecuencias para las aerolíneas y otros participantes de la industria. Sus funciones también están relacionadas directamente con la seguridad de las operaciones en las que participa la población.
Ese fue precisamente uno de los problemas que quedaron expuestos en 2021.
Cuando la FAA degradó a México a Categoría 2, entre las causas estaban la falta de capacidad técnica y de procesos adecuados para vigilar las operaciones de las aerolíneas mexicanas, además de una escasez de inspectores capacitados, deficiencias en la experiencia técnica y limitaciones presupuestales para realizar revisiones exhaustivas.
La consecuencia no se quedó dentro de la estructura de la autoridad aeronáutica. Con la Categoría 2, las aerolíneas mexicanas tuvieron prohibido abrir nuevas rutas o frecuencias de vuelos comerciales hacia Estados Unidos, además de enfrentar restricciones en los acuerdos de códigos compartidos con compañías estadounidenses.
México permaneció dos años en esa categoría. En septiembre de 2023 regresó a la Categoría 1 después de atender y resolver las observaciones señaladas por las auditorías de la FAA, entre ellas mediante la integración de un grupo de trabajo encargado de velar por cuestiones técnicas.
El antecedente dejó una lección para el sector: las limitaciones de la autoridad aeronáutica pueden terminar teniendo consecuencias sobre las operaciones de las aerolíneas y la conectividad internacional del país.