Las cifras de producción de julio muestran lo que ocurre cuando Pemex intenta elevar el procesamiento sin tener toda la infraestructura disponible.
Tan solo en Salina Cruz, la refinería que más petrolíferos produjo entre los siete complejos que operan en el país, salieron 262,549 barriles diarios en julio. Pero el mayor volumen correspondió al combustóleo, con 99,036 barriles diarios, equivalentes a 37.7% de su producción. Las gasolinas regular y premium representaron 30.3% del total, mientras que el diésel alcanzó 16%.
El combustóleo es uno de los productos de menor valor que puede resultar del proceso de refinación. Las coquizadoras reciben ese residuo y lo someten a temperaturas superiores a los 482 grados centígrados para provocar un “craqueo térmico”, es decir, una ruptura de las moléculas que permite obtener fracciones más ligeras.
En Salina Cruz, y según datos del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, el avance en la construcción de la coquizadora era de 75.1% al cierre de 2025 y llegó a 80.1% en junio de 2026. Aunque las obras están avanzadas, todavía no existe la capacidad completa para procesar el combustóleo que genera la refinería.
La coquizadora de Tula tenía un avance de 96.2% al cierre de 2025, según el reporte 20-F de Pemex presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos. Seis meses después, el Segundo Informe de Gobierno reportó un avance de 97% y una "operación parcial” desde junio de 2025.
Falta de recursos
La demora se arrastra desde la administración anterior. Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, Octavio Romero Oropeza, entonces director de Pemex, había planteado que las coquizadoras estarían terminadas antes de que concluyera el sexenio.
El plazo se fue recorriendo conforme las obras se retrasaron. En la conferencia matutina del 19 de julio de 2024, Romero dijo que la planta de Tula entraría en operación completa durante el primer trimestre de 2025, mientras que Salina Cruz quedaría para el siguiente sexenio, con un avance de 67%.
La expectativa estaba vinculada directamente con la promesa de la autosuficiencia en combustibles .
“Cuando lleguemos a septiembre (de 2024) sólo se van a comprar 52,000 barriles diarios, y en el primer trimestre del 2025, ya con la entrada en pleno de la coquizadora de Tula, vamos a haber logrado el 98% de la autosuficiencia en combustibles”, dijo entonces Romero Oropeza.
Más de un año después de ese plazo, Tula apenas opera parcialmente y Salina Cruz todavía no termina su planta. La nueva fecha planteada para la conclusión de ambas es 2027.