Falta de mantenimiento presiona la seguridad
Para Óscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el deterioro en los indicadores responde a problemas estructurales derivados de años de insuficiente inversión en mantenimiento.
“Esa falta de mantenimiento va de la mano de restricción presupuestal en temas de inversión que trae Pemex. Es un síntoma de una crisis más grande, de una empresa a la que se le exige hacer mucho más con los recursos que tiene, y cuando eso pasa acabas por descuidar cuestiones fundamentales en materia de seguridad”, dijo en entrevista.
El especialista consideró que la presión por acelerar proyectos también ha elevado los riesgos operativos.
“Todo es hacer las cosas a la carrera, sin hacer las pruebas técnicas suficientes como es el caso con Dos Bocas, es un problema de una empresa que no tiene el ancho de banda para todo lo que se le está exigiendo”, afirmó.
Añadió que las refinerías del Sistema Nacional de Refinación operan bajo una fuerte presión para elevar el procesamiento de crudo, en línea con la estrategia gubernamental de reducir exportaciones y producir una mayor proporción de combustibles en el país.
“Hablamos de infraestructuras obsoletas, por ejemplo en la refinería de Madero, mientras más se fuerce a operar, más se va a perder; y en general son equipos e instalaciones viejas que ya dieron lo que tenía que dar y eso ocasiona accidentes y riesgos”, puntualizó.
Incidentes se acumulan durante 2026
Los indicadores de seguridad se deterioran en un año marcado por diversos accidentes en instalaciones de Pemex.
El 9 de abril se registró un incendio en la planta de coque de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco. Un día después ocurrió otro incendio en la fosa de almacenamiento de coque de la misma instalación.
Posteriormente, el 15 de junio, la petrolera reportó una fuga en el pozo exploratorio Krem-1, ubicado en Las Choapas, Veracruz. La quema controlada de gas se prolongó hasta el 2 de agosto, cuando la empresa informó el cierre del pozo y el control del flujo de hidrocarburos.
Más recientemente, el 8 de julio, Pemex atendió una fuga en un ducto de 16 pulgadas que transporta combustóleo en Salina Cruz, Oaxaca.
La empresa sostiene que todos los eventos clasificados como moderados o graves son sometidos a análisis de causa raíz para identificar los factores que originaron los incidentes y establecer medidas correctivas y preventivas que eviten su repetición.
El incremento en los indicadores de gravedad y frecuencia de accidentes evidencia que, además de los desafíos financieros y de producción, la seguridad operativa se ha convertido en uno de los principales frentes de presión para la petrolera, en un momento en que busca incrementar el procesamiento de crudo y elevar la utilización de instalaciones con varias décadas de operación.