Si bien la iniciativa no ordena, de momento, que las gasolineras dejen de aceptar efectivo , en su Artículo 13 se crea un mecanismo para que la Secretaría de Hacienda pueda determinar esos “sectores estratégicos y actividades relevantes” donde el pago digital sea la única forma de pago aceptada.
Aunque todavía no hay una expresión puntual para las estaciones de servicio, tampoco existe una exclusión. Además se contempla una excepción en caso de “contingencia”, ya sea que exista una falla, no haya terminal, luz o conexión a internet que imposibilite el pago digital y tenga que hacerse pago en efectivo, pero sin dar detalles de cómo se acredita.
En ese contexto, la Onexpo Nacional reconoce que aunque los empresarios gasolineros respaldan la modernización y digitalización de pagos, al traer beneficios en seguridad, eficiencia, trazabilidad e inclusión financiera, aún considera necesario un diálogo para ejecutar una aplicación gradual de la medida, con incentivos al consumidor y garantías de continuidad del suministro.
“La posición central del sector puede resumirse en una idea: la decisión sobre el medio de pago corresponde al consumidor, no a la estación. Por eso la transición debe ganarse por conveniencia para el usuario —mejores precios, recompensas, facilidad— y no imponerse como una obligación regulatoria que traslada al contribuyente (la estación de servicio) el riesgo y la sanción por una decisión de pago que no controla”, aseveró el organismo gasolinero en un análisis regulatorio emitido hoy.
Los combustibles son un insumo indispensable para la movilidad y las actividades económicas, por lo que no deberían quedar imposibilitados de cargar por una falla tecnológica ajena a sí mismo o la estación.
Los retos del cambio digital
La propuesta de digitalizar los pagos tiene como origen aumentar la trazabilidad de las operaciones del sector gasolinero y reducir los riesgos de actividades ilícitas, su aplicación es un reto de gran escala que el gobierno parece no dimensionar.
Y es que la presidenta Claudia Sheimbaun dijo desde marzo, en su participación durante la 89 Convención Bancaria , que 2026 sería el año para avanzar a dicho modelo.
“Nuestro objetivo es que este año, a través de los esquemas que trabajemos con la banca, obligatorio el pago de las gasolinas . Esto va a permitir potenciar los pagos digitales accesibles que nos permitan avanzar en la digitalización del país a través de muchos otros esquemas”, aseguró la mandataria federal en marzo pasado.
En contraste, cifras del Banco de México exponen que en 2025, apenas el 7% de las transacciones realizadas en gasolineras —equivalentes a 788 millones de operaciones— se hicieron mediante tarjeta, mientras que el resto continúa dependiendo del efectivo.