Durante su participación en la 89 Convención Bancaria, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó que 2025 sería el año para avanzar hacia este modelo.
“Nuestro objetivo es que este año, a través de los esquemas que trabajemos con la banca, hagamos obligatorio el pago de las gasolinas y de las casetas, a través, de manera digital. Esto va a permitir potenciar los pagos digitales accesibles que nos permitan avanzar en la digitalización del país a través de muchos otros esquemas”, aseguró la mandataria federal en marzo pasado.
Hasta ahora, sin embargo, no existe una fecha límite oficial para dejar de utilizar efectivo en estaciones de servicio ni mecanismos específicos para implementar la transición.
Gasolineras ven beneficios, pero dudan de los tiempos
Dentro del sector gasolinero existe consenso en que reducir el uso de dinero físico podría disminuir riesgos operativos. El manejo de dinero físico implica costos asociados a cajas de seguridad, empresas de traslado de valores y exposición a robos.
“Entiendo el objetivo de la medida, y me parece buena la intención, aunque la verdad dudo que eso pueda consolidarse en este año como lo planteó la presidenta, puede ser una realidad pero en unos años, no ahorita”, dijo una fuente del sector que pidió no ser identificada.
La Onexpo Nacional también considera que la transición requiere incentivos adicionales y una mayor coordinación con el sistema financiero. El organismo ha señalado que para incrementar la adopción es necesario que bancos y emisores de monederos electrónicos apliquen efectivamente los descuentos y condiciones pactadas para facilitar la operación del sector.
Aun así, la infraestructura para ampliar pagos digitales ya existe y se ha extendido más allá de la banca tradicional.
Instituciones financieras permiten abrir cuentas simplificadas con tarjetas de débito de uso general, mientras que modelos híbridos también han ganado terreno. Plataformas digitales vinculadas a tiendas de conveniencia permiten recibir transferencias, depositar efectivo y utilizar tarjetas físicas respaldadas por redes internacionales de pago.