La alerta de la empresa se suma a la preocupación de la industria logística. Once operadores comenzaron a perder las autorizaciones que les permiten procesar grandes volúmenes de paquetes mediante el esquema aduanero T1, un mecanismo simplificado para importar mercancías cuyo valor puede alcanzar hasta 2,500 dólares por destinatario.
El esquema T1 depende de autorizaciones cuya renovación está a cargo del Consejo Aduanero, integrado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Agencia Nacional de Aduanas, el Servicio de Administración Tributaria y la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Aunque Shein se negó a revelar cuáles de sus socios de transporte podrían verse afectados, la coyuntura ya está pasando factura en firmas que podrían ser competencia de la minorista.
Dos permisos T1 vencieron en octubre de este año. Uno de ellos fue de la empresa Conejo Corriendo, filial en México de la empresa china J&T Global Express, que también es proveedor logístico de plataformas como Temu y AliExpress . Además de esta, Welldex Trading también perdió su autorización.
La situación llega también a gigantes logísticos como DHL, UPS y FedEx, cuyos permisos vencen el próximo 2 de diciembre. Para la mexicana Estafeta, el lapso es un poco mayor, hasta el 22 de diciembre.
Lassauzet dijo que si bien, respalda el cumplimiento de la norma aduanera en México, la empresa solicita la “plena trazabilidad de las operaciones y una supervisión efectiva” por parte de las autoridades.
Los ingresos fiscales en juego
La discusión sobre los permisos logísticos también tiene implicaciones para las finanzas públicas. Luis Donaldo Colosio, senador de Movimiento Ciudadano, calcula que si las autorizaciones dejan de renovarse, el Gobierno de México podría dejar de recibir alrededor de 33,000 millones de pesos en ingresos arancelarios durante el próximo año. Además, estima que estarían en riesgo más de 66,000 empleos.