¿Cómo funciona un seguro médico?
Es importante aclarar que un seguro médico no cubre la totalidad de los gastos, pero sí la mayor parte. A continuación te ponemos un ejemplo de acuerdo a información de Banorte:
Se contrata un seguro con las siguientes condiciones:
-Suma asegurada: alta
-Deducible: 10,000 pesos
-Coaseguro: 10%
Sucede un percance que requiere hospitalización y la cuenta total es de 100,000 pesos, por lo que así se dividirán los pagos:
-Primero pagas el deducible: Tú cubres los primeros $10,000.
- Después entra el coaseguro:
-Quedan 90,000 pesos, de ese monto:
-Tú pagas el 10% = 9,000 pesos.
-La aseguradora paga el 90% = 81,000 pesos.
Total que pagas tú: 10,000 pesos (deducible) + 9,000 pesos (coaseguro) = 19,000 pesos
Total que paga el seguro: 81,000 pesos.
Bajo este escenario y si no tuvieras un seguro médico estarías cubriendo los 100,000 pesos.
Es decir, el seguro no elimina el gasto total, pero sí evita que pagues gran parte de la hospitalización.
¿Qué se puede deducir de impuestos?
El SAT señala que los gastos que puedes deducir de impuestos en tu declaración anual son aquellos que están relacionados con la atención médica; desde consultas y medicamentos hasta hospitalizaciones y cirugías. Incluyen honorarios médicos, análisis de laboratorio, estudios de imagen, medicamentos recetados durante la hospitalización, y gastos de hospitalización como uso de quirófano, anestesia y recuperación, entre otros.
Todos estos gastos también pueden ser deducibles cuando sean para el cónyuge o persona con quien vive en concubinato, padres, abuelos, hijos y nietos, mientras no perciban ingresos iguales o mayores a 41,274 pesos en el ejercicio 2025.