Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Los inversionistas le cobran caro el riesgo a Pemex

Los bonos de la empresa estatal pagan casi el doble de lo que otorgan compañías similares, debido a que los inversionistas perciben un mayor riesgo en la firma mexicana.
mié 17 marzo 2021 05:01 AM
arte_pemex.jpg
Los temores por el futuro de la compañía no se disipan.

Los inversionistas no están convencidos del futuro exitoso que vislumbra el gobierno mexicano en torno a la empresa estatal Pemex. La confianza en la endeudada petrolera se deja ver al comparar el rendimiento que ofrecen los bonos de Pemex con el de sus pares: la diferencia es casi el doble del promedio.

Los bonos de una muestra de 37 petroleras comparables con Pemex promedian un rendimiento de 3.63%, de acuerdo datos de Bloomberg. En el mercado de deuda, donde los precios de los bonos y el tipo de interés tienen una relación inversa, los rendimientos para los bonos de largo plazo de Pemex rondan entre 6.37% y 6.66%.

Publicidad

Este rendimiento coloca a los bonos de Pemex, con una calificación ‘BB-’, tomando en cuenta la nota de Fitch Ratings, en un nivel similar a las empresas que están a un paso de caer en alto riesgo especulativo (B-), de acuerdo con un análisis de Franklin Templeton México. ¿Cuántos escalones por debajo de la calificación de Pemex? Tres peldaños.

Para Arnulfo Rodríguez, estratega de deuda y macro de Pichardo Asset Management, esto es una señal que entre los hedge funds y los inversionistas hay un castigo a Pemex por una percepción de mayor riesgo y también muestra que no hay tanto apetito por los bonos de la firma estatal.

La dimensión de este riesgo se hace evidente cuando se contrasta el rendimiento de los bonos de la petrolera brasileña Petrobras y los de Pemex, ambos con una calificación que los clasifica como “high yield” o especulativo. El rendimiento del bono de Pemex con vencimiento en 2029 se ubica en 6.37%, mientras que el bono de Petrobras con vigencia en el mismo año es de 4.27%, de acuerdo con datos de Bloomberg.

Quizá para el gobierno mexicano este temor sea infundado, particularmente cuando la empresa estatal consiguió reportar números negros en dos trimestres consecutivos. En el último trimestre de 2020, Pemex obtuvo una ganancia neta de 124,210. “Es un gran logro”, presumió Octavio Romero, director de la empresa, en la presentación de los resultados financieros a los inversionistas.

La Secretaría de Hacienda ha redoblado esfuerzos para darle la vuelta a estos números y cumplir el objetivo del presidente Andrés Manuel López Obrador de “rescatar” la petrolera que acumula una deuda financiera de más de 100,000 millones de dólares. Hace un mes, la secretaría de Hacienda publicó un decreto para otorgar un crédito fiscal a Pemex por 73,280 millones de pesos (3,540 millones de dólares), con el fin de aminorar las pérdidas e impulsar la producción.

Publicidad

Este nuevo estímulo fiscal se suma a la reducción en el pago de impuestos, en particular la tasa de derecho de utilidad compartida. Este último apoyo fiscal se observó en los últimos resultados financieros de la petrolera. En 2020, Pemex desembolsó 85,080 millones de pesos en impuestos y derechos, casi la mitad (46%) de lo pagado en 2019.

El respaldo del gobierno a Pemex es evidente para los inversionistas y mantiene lejos a los fondos buitre, dice Rodríguez. Pero los inversionistas siguen castigando el precio sin que los temores se disipan del todo para quienes observaron las pérdidas de Pemex por 480,966 millones al cierre del año y que escalaron 38.2% frente a las de 2019.

“La historia no es una historia que le invite al inversionista invertir: tienes producción bajando, inversiones no productivas, poco capital para hacer exploración, y estás queriendo echar atrás la reforma energética”, comenta Luis Gonzali, director de inversiones en Franklin Templeton México. “El mercado global no está viendo una historia de éxito”.

Por lo pronto los inversionistas con mayor apetito por el riesgo están dispuestos a poner su dinero en la estatal, pues el riesgo de quiebra o impago se ve lejano frente al respaldo gubernamental, coincidieron los analistas.

El apoyo a Pemex continuará siendo uno de los principales contribuyentes al incremento de la deuda en México y ampliará el déficit fiscal a 4.1% del Producto Interno Bruto en 2021, junto con una menor entrada de ingresos públicos, estimó en un reporte la agencia Moody’s, que mantiene una perspectiva negativa a su nota de ‘Ba2’ para Pemex.

Para Rodríguez y Gonzali si se mantiene el respaldo por parte del gobierno mexicano y a las finanzas públicas no les va mal, al menos de aquí a tres años, los inversionistas podrían estar tranquilos con Pemex.

Publicidad
Publicidad
Publicidad