Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

El reto de la inversión ESG: evitar el greenwashing

Líderes de la industria que participaron en el Expansión Summit coincidieron en que empresas, sector público y los grandes inversionistas deben trabajar en conjunto para impulsar mejores prácticas.
mar 07 septiembre 2021 03:14 PM

Las prácticas ESG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo, por sus siglas en inglés) han dejado de ser solo una moda y se han convertido en un "deber ser" para las empresas. Cada vez más inversionistas buscan tener su dinero en empresas que se alineen con las mejores prácticas en estos tres ámbitos. Con este aumento de la demanda, evitar el greenwashing (la simulación de ser ESG) es uno de los grandes retos que enfrenta el mercado.

Pero la falta de consistencia en las metodologías de los diferentes calificadores dificulta la toma de decisiones al momento de invertir, coinciden los expertos que participaron en el panel "El reto de los ESG: fondos y mercados en busca de la sustentabilidad", que forma parte de la agenda del Expansión Summit 2021.

Existen fondos de inversión que se dicen ESG, pero que llegan a incluir a empresas que no se encuentran bien calificadas en estos temas. “Hay disparidad en cuanto a la composición de los índices bursátiles, pero es que en realidad las propias metodologías de los indexadores, de las calificadoras son diferentes. Cada una tiene sus propias estrategias y sus propios temas que van evaluando y por lo tanto una misma empresa podría tener perspectivas diferentes”, comenta María Ariza, directora general de BIVA.

Publicidad

El tema ESG es relativamente nuevo y se ha visto exponenciado en los últimos dos años debido a la mayor evidencia de los efectos del cambio climático. “Hoy muchas de las empresas, sabiendo que hay mucho capital allá afuera disponible, buscan hacer este tipo de emisiones, pero también es parte de los inversionistas hacer su due diligence para ver qué hay detrás de estas inversiones”, comenta Ariza.

La inclusión a instrumentos que se dicen ESG de compañías que no cumplen al 100% ciertos estándares ha sido incluso objeto de crítica del regulador del mercado bursátil de Estados Unidos (SEC). Y cada vez, las regulaciones y las calificaciones son más y mayores, pero a decir de Vicente Saisó, director corporativo de Sostenibilidad de Cemex, la proliferación de metodologías no es lo más conveniente, “se debería estandarizar, es importante que vaya distinguida por sector, porque cada industria y tipo de actividad tiene retos diferentes, para que haya un tipo de comparabilidad entre sectores”, señala Saisó.

Uno de los principales gestores de inversiones a nivel internacional es BlackRock, empresa cuyo CEO, Larry Fink, ha hecho hincapié en sus cartas anuales en la importancia de incentivar la inversión ESG. La compañía lanzó en 2020 el primer fondo cotizado enfocado en activos mexicanos con criterios ESG, el ESGMEX. Desde su lanzamiento, ha recaudado 1,000 millones de dólares, lo que pone en evidencia el apetito de los inversionistas por estos instrumentos.

José Luis Ortega, director de los Equipos de Deuda y Multiactivos en BlackRock México, opina que una de las formas para que los mismos fondos incentiven aún más esta tendencia es ejercer un voto para que las empresas implementen las mejores prácticas.

“Nuestro índice no excluye a las empresas, sino que sobrepondera a las que están haciendo mejor las cosas y subponderando a las que no”, dice.

Muestra de que este índice no es excluyente es que en su composición se encuentran empresas que en el pasado han sido controvertidas en temas ambientales, como Grupo México.

Pero Ortega hace hincapié en que, para tener mejores herramientas a fin de que efectivamente se pondere correctamente a las emisoras, es necesario que las calificadoras unifiquen y generen nuevas metodologías.

Publicidad

Esfuerzo conjunto

A nivel de empresas, “el problema del greenwashing se presenta cuando las iniciativas ESG son vistas como una medida de imagen y no como un cambio de fondo”, dice Pablo Jiménez, socio y líder del Grupo de Práctica de ESG Von Wobeser y Sierra.

Para evitarlo, a nivel empresa es importante desmitificar algunos temas, como lo son que no existe una solución unitalla; no puede ser un proceso aislado, sino que debe estar ligado a la estrategia; no es un esfuerzo de filantropía, se trata de un esfuerzo para identificar los riesgos materiales en el negocio.

“El greenwashing va a existir, va haber muchas empresas que digan: mira hay una gran oportunidad, hay mucho apetito por estos instrumentos, vamos por ellos”, dice Ortega. Sin embargo, en la medida en que las calificadoras unifiquen sus criterios y que las empresas utilicen una certificación por terceros en todos los aspectos de sus actividades va a dar mayor credibilidad, y si a eso le suman metodologías estandarizadas y customizadas por sector creo que habrá una mayor calidad de información para hacer una mejor evaluación del desempeño”, añade Saisó.

El tema ESG en México es relativamente reciente, de acuerdo con Ariza, en 2017 había pocos inversionistas, pocos instrumentos de inversión y un menor interés de parte de las empresas, pero las cosas han dado un giro y tanto Ariza como Jiménez coinciden que todos los participantes del mercado tienen una responsabilidad fiduciaria para tener un mundo mejor.

“En México, tenemos un marco legal que no está completamente desarrollado ni es sistemático en cuestiones de ESG estamos en una fase temprana, pero no tengo duda que la evolución va a ser inevitable. Y las empresas que lo hagan con compromiso y con convicción van a ser premiadas por sus inversionistas, por sus empleados y por sus consumidores”, confía Jiménez.

Para lograr un mercado inmerso en el ESG es indispensable el vínculo entre todos los participantes, coinciden los expertos. “México tiene que hacer un cambio importante, debemos poder trabajar entre la iniciativa privada y el sector público para mejorar las condiciones ambientales del país, para tener abiertas las oportunidades de inversión con políticas públicas que estén alineadas a las estrategias de desarrollo sostenible”, concluye Ariza.

Publicidad
Publicidad
Publicidad