“El operativo estadounidense ha sido percibido de manera positiva por la plaza bursátil”, resumió Peter Cardillo, de Spartan Capital Securities, en declaraciones a AFP.
Las acciones de Chevron subieron más de 5% mientras Exxon Mobil y ConocoPhillips también avanzaron. No obstante, otros analistas advierten que el optimismo bursátil responde más a factores estacionales y a la expectativa de nuevos datos económicos en Estados Unidos que a un cambio estructural en el mercado petrolero.
Para José Torres, de Interactive Brokers, las alzas reflejan que “las grandes petroleras estadounidenses están bien posicionadas para aprovechar el control de Washington sobre un país rico en crudo”. No obstante, se espera que el cambio sea gradual.
Lee: Los 10 países con mayores reservas de petróleo en el mundo
No se espera un shock de oferta petrolera
En el mercado energético, la atención está puesta en una eventual flexibilización paulatina de las sanciones al crudo venezolano. Hoy, más de la mitad de las exportaciones de Venezuela se dirige a China bajo esquemas con fuertes descuentos, explicaron analistas. Un acceso más amplio a mercados occidentales permitiría redirigir parte de esos barriles hacia Estados Unidos o Europa, a precios internacionales.
Al cierre de noviembre de 2025, Venezuela apenas alcanzaba los 934,000 barriles diarios, incluso menor que la producción de Argelia y sólo 3.3% de lo que producen en conjunto los miembros de la OPEP
Alik García, analista de Valmex Casa de Bolsa
No obstante, el impacto se interpreta como relevante pero acotado y de mediano plazo. “Una flexibilización de sanciones puede generar un reacomodo importante de flujos, especialmente en detrimento de China, pero no un shock de oferta masivo”, señaló Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico de Monex.
La producción venezolana ronda actualmente el millón de barriles diarios, muy por debajo de los más de tres millones que bombeaba hace una década.
De acuerdo con Oxford Economics, pese a la magnitud geopolítica del operativo estadounidense, el petróleo venezolano hoy no tiene el peso suficiente para alterar de forma significativa los precios globales del crudo, debido a su baja producción y al superávit existente en el mercado internacional.
Dos escenarios para el petróleo venezolano
Aunque Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo, su producción se ha desplomado a menos de 1 millón de barriles diarios, frente a una producción global cercana a 103 millones de barriles diarios, lo que limita de manera estructural su peso en el mercado internacional.
Oxford Economics señala en un documento que los riesgos para los precios del petróleo son pequeños tanto en un escenario negativo como positivo:
- Si la intervención y el bloqueo redujeran aún más la producción venezolana, el impacto sería limitado porque el mercado global ya se encuentra en superávit.
- Si, por el contrario, un nuevo gobierno con apoyo de Estados Unidos lograra aumentar la producción, la recuperación sería lenta debido a décadas de subinversión. En el escenario más optimista, la producción podría duplicarse en algunos años, pero no regresar rápidamente a los niveles de los años 90.
“Levantar el bloqueo no causaría una disrupción importante para el mercado en su conjunto”, afirmó Alik García, subdirector de Análisis Bursátil de la firma, al advertir que la capacidad petrolera venezolana ha descendido de forma significativa y que cualquier recuperación relevante requeriría fuertes inversiones y certidumbre jurídica tras años de expropiaciones y sanciones.
Este lunes, tras un repunte inicial, el mercado corrigió al reconocer que Venezuela no está en condiciones de impactar significativamente la oferta global en el corto plazo. El Brent cerró con un avance de 1.66%, a 61.76 dólares por barril, mientras el WTI subió 1.74%, a 58.32 dólares.
Efectos en el tipo de cambio
En el frente financiero, el principal canal de transmisión del episodio ha sido la aversión global al riesgo. El peso mexicano llegó a depreciarse 0.66% hacia la zona de 18.00 unidades por dólar, aunque posteriormente recortó pérdidas y cerró en 17.92 pesos, en línea con otras monedas emergentes.
Para Monex, el movimiento responde más a un ajuste financiero que a un castigo específico contra México, sobre todo después de que en el contexto de la captura de Maduro, el presidente estadounidense declaró que se tiene que "hacer algo" con México al estar, según su punto de vista, dominado por los cárteles de la droga.
“En el muy corto plazo, el principal canal de transmisión para México sigue siendo la aversión global al riesgo, más que un riesgo político idiosincrático inmediato”, explicó Quiroz. México, añadió, entra a este episodio con fundamentos relativamente sólidos —posición fiscal contenida, reservas elevadas y un diferencial de tasas atractivo—, lo que hace que el tipo de cambio funcione como válvula de ajuste en episodios de risk-off.
Alik García explicó que el énfasis está en el discurso político más que en los flujos. “El daño colateral para México proviene más del discurso del presidente Donald Trump que de un impacto real en flujos financieros”, señaló el experto de Valmex, quien consideró poco probable que la tensión con Venezuela derive en un choque significativo para el tipo de cambio, dada la profunda integración de México con Estados Unidos. Aún así, "los spreads regionales pueden abrirse, con el paso del tiempo, pero se requiere mucha inversión".
Metales en máximos históricos
El comportamiento de los metales refuerza la lectura de un riesgo geopolítico acotado. El oro y la plata avanzaron como activos de cobertura, mientras el cobre alcanzó máximos históricos ante expectativas de escasez estructural en 2026. Sin embargo, el índice de volatilidad VIX mostró movimientos moderados, al crecer apenas 2.6%, por debajo de otros episodios recientes, como la imposición de aranceles por parte de Trump.
“Esta combinación sugiere que el mercado no está ignorando el riesgo, pero lo está interpretando como manejable”, explicó Quiroz. En su lectura, los inversionistas asumen que la intervención en Venezuela será limitada, transaccional y negociada, más orientada a reconfigurar flujos energéticos que a detonar una escalada militar amplia.
“Los mercados financieros muestran escasa reacción, reforzando la narrativa de que los eventos geopolíticos suelen tener efectos transitorios sobre los activos globales”, señaló Jack Janasiewicz, gestor de portafolio de atixis Investment Managers.
A su juicio, el deterioro de la infraestructura petrolera venezolana, los riesgos de gobernanza y la baja rentabilidad con precios del crudo alrededor de 50 dólares por barril limitan el atractivo de inversión para las petroleras internacionales.
El especialista de Valmex añade que no obstante el acotamiento de los riesgos, los inversionistas se mantendrán cautelosos ante la posibilidad de que Estados Unidos mande tropas en tierra, lo que podría provocar bajas estadounidenses, disturbios sociales dentro de territorio norteamericano por el despliegue, incrementar la tensión política dentro de Washington y aumentar el gasto militar.
Impacto en mercado de renta fija
En el mercado de renta fija, Janus Henderson señala que el impacto inmediato del giro político en Venezuela sobre los bonos globales será limitado, pero no irrelevante. En el corto plazo, los bonos venezolanos podrían encontrar un respaldo inicial si los inversionistas comienzan a descontar una eventual normalización de políticas y un enfoque más pragmático por parte de Estados Unidos, siempre que se eviten escenarios de inestabilidad.