El petróleo salta 15% por el conflicto con Irán
La segunda gran preocupación fue el fuerte repunte del petróleo. El Brent terminó la semana cerca de 88 dólares por barril, con una ganancia de alrededor de 15.6%, mientras que el West Texas Intermediate cerró alrededor de 82 dólares, con un avance superior a 15%. Tan solo el viernes, ambos referentes aumentaron más de 4%, después de nuevos ataques entre Estados Unidos, Irán y países aliados de Washington en la región.
La reanudación de las hostilidades el 7 de julio redujo el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz. El flujo promedio pasó de 9.4 millones a 5.5 millones de barriles diarios durante la última semana, de acuerdo con Banco Base.
El paso marítimo es fundamental porque antes del conflicto concentraba cerca de 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos en el mundo. Por ahora, la capacidad de otros productores para adaptar sus rutas y suministros ha evitado que el Brent supere los 100 dólares.
Además, nuevos ataques contra buques, terminales petroleras o infraestructura energética podrían interrumpir una mayor cantidad de suministro y provocar otra escalada de precios. Para los consumidores, un petróleo más caro puede traducirse eventualmente en mayores costos de gasolina, transporte, electricidad y mercancías. También complica el trabajo de los bancos centrales, porque una nueva presión inflacionaria podría retrasar los recortes de tasas o incluso abrir la puerta a nuevos incrementos.
La tasa del bono del Tesoro estadounidense a diez años cerró alrededor de 4.55%. Al final de la semana, los mercados incluso anticipaban que la Reserva Federal podría elevar su tasa en 25 puntos base en diciembre, después de que varios funcionarios advirtieran que la inflación todavía enfrenta riesgos al alza.
La Bolsa mexicana resiste, pero el peso retrocede
A diferencia de Wall Street, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.21% en la semana y terminó alrededor de los 66,634 puntos. Con ello, interrumpió una racha de cuatro semanas consecutivas de pérdidas.
Entre las empresas con mayores ganancias estuvieron Grupo Carso, con un avance de 6.37%; GCC, con 4.68%; Cemex, con 3.98%; Megacable, con 3.39%, y Grupo Bimbo, también con 3.39%.
El peso mexicano no logró escapar de la aversión al riesgo. La moneda cerró alrededor de 17.53 unidades por dólar, con una depreciación semanal de entre 0.31% y 0.34%, según los horarios de corte de las distintas instituciones. Durante la semana llegó a cotizar en 17.56 pesos por dólar, su nivel más débil desde el 9 de julio.
La presión sobre el peso provino principalmente de la guerra en Oriente Medio, la salida de inversionistas de activos considerados riesgosos y la incertidumbre comercial de Estados Unidos.
A esto se suma la próxima ronda de conversaciones entre México y Estados Unidos sobre el T-MEC, programada del 21 al 23 de julio en Ciudad de México. El mercado estará atento a cualquier señal relacionada con los aranceles que afectan a sectores como el automotriz y el siderúrgico.