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Mercados cierran la semana entre petróleo al alza y temor a un nuevo “momento DeepSeek”

Kimi K3 reavivó el temor a una nueva sacudida de la inteligencia artificial china, mientras el alza del petróleo por la guerra en Irán fortaleció las expectativas de inflación.
CHINA-TECHNOLOGY-AI
El petróleo se disparó cerca de 15% en la semana por la escalada del conflicto en Oriente Medio, mientras un nuevo modelo chino de inteligencia artificial reavivó las dudas sobre las valuaciones de las grandes tecnológicas de Estados Unidos.
(-/AFP)

Los mercados financieros cerraron una semana marcada por dos fuentes de incertidumbre, el encarecimiento del petróleo ante la intensificación de la guerra entre Estados Unidos e Irán y la aparición de Kimi K3, un modelo chino de inteligencia artificial que reavivó las dudas sobre las elevadas inversiones y valuaciones del sector tecnológico estadounidense.

El Nasdaq Composite, donde cotizan varias de las mayores empresas tecnológicas, cayó 2.90% en la semana, su primer retroceso después de dos semanas de avances. El S&P 500 perdió 1.55% y el Dow Jones bajó 0.93%.

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El golpe se concentró en las empresas vinculadas con inteligencia artificial. El sector de tecnologías de la información del S&P 500 retrocedió 3.78% durante la semana, mientras que el de servicios de comunicación cayó 2.38%. La cautela aumentó el viernes, cuando el Nasdaq perdió 1.40%, el S&P 500 bajó 1.01% y el Dow Jones cedió 0.77%. Nvidia cayó 2.21%; Meta, 2.79%; Alphabet, 2.17%, y Microsoft, 1.82%.

Kimi K3 revive el temor a una IA china más barata

La nueva fuente de nerviosismo fue Kimi K3, un programa desarrollado por la startup china Moonshot AI que, pocas horas después de su lanzamiento, alcanzó el primer lugar en Arena, una clasificación de herramientas de programación con inteligencia artificial, según información de AFP.

Su desempeño llevó a algunos inversionistas a compararlo con el llamado “momento DeepSeek” de principios de 2025, cuando un modelo chino mostró que era posible desarrollar sistemas competitivos de IA con costos considerablemente menores a los de las empresas estadounidenses.

El temor del mercado no es solamente que China alcance tecnológicamente a Estados Unidos. También preocupa que modelos más baratos, abiertos y personalizables reduzcan la capacidad de compañías como OpenAI y Anthropic para cobrar precios elevados por sus servicios.

Además, una competencia más intensa podría obligar a los inversionistas a reconsiderar cuánto valen las empresas que fabrican chips y construyen centros de datos, particularmente después de los miles de millones de dólares destinados a infraestructura de inteligencia artificial.

El índice de semiconductores de Filadelfia ya acumula una caída superior a 20% desde su máximo de junio, nivel que técnicamente lo coloca en un mercado bajista. La corrección, sin embargo, no necesariamente implica el fin del auge de la IA. Analistas señalaron que Kimi K3 es un modelo de gran tamaño y que operarlo todavía requiere una elevada capacidad de procesamiento. Por ello, el golpe inmediato podría concentrarse más en los precios y la participación de mercado de los desarrolladores de software que en una caída estructural de la demanda de chips.

También hubo señales de que las ventas no abarcaron a todo el mercado. Mientras las grandes tecnológicas retrocedían, el índice S&P 500 de ponderación igualitaria —que concede el mismo peso a cada compañía— alcanzó un máximo histórico durante la semana. Esto sugiere que parte de la presión estuvo concentrada en las empresas que más se beneficiaron del entusiasmo por la IA.

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El petróleo salta 15% por el conflicto con Irán

La segunda gran preocupación fue el fuerte repunte del petróleo. El Brent terminó la semana cerca de 88 dólares por barril, con una ganancia de alrededor de 15.6%, mientras que el West Texas Intermediate cerró alrededor de 82 dólares, con un avance superior a 15%. Tan solo el viernes, ambos referentes aumentaron más de 4%, después de nuevos ataques entre Estados Unidos, Irán y países aliados de Washington en la región.

La reanudación de las hostilidades el 7 de julio redujo el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz. El flujo promedio pasó de 9.4 millones a 5.5 millones de barriles diarios durante la última semana, de acuerdo con Banco Base.

El paso marítimo es fundamental porque antes del conflicto concentraba cerca de 20% del petróleo y del gas natural licuado consumidos en el mundo. Por ahora, la capacidad de otros productores para adaptar sus rutas y suministros ha evitado que el Brent supere los 100 dólares.

Además, nuevos ataques contra buques, terminales petroleras o infraestructura energética podrían interrumpir una mayor cantidad de suministro y provocar otra escalada de precios. Para los consumidores, un petróleo más caro puede traducirse eventualmente en mayores costos de gasolina, transporte, electricidad y mercancías. También complica el trabajo de los bancos centrales, porque una nueva presión inflacionaria podría retrasar los recortes de tasas o incluso abrir la puerta a nuevos incrementos.

La tasa del bono del Tesoro estadounidense a diez años cerró alrededor de 4.55%. Al final de la semana, los mercados incluso anticipaban que la Reserva Federal podría elevar su tasa en 25 puntos base en diciembre, después de que varios funcionarios advirtieran que la inflación todavía enfrenta riesgos al alza.

La Bolsa mexicana resiste, pero el peso retrocede

A diferencia de Wall Street, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores avanzó 0.21% en la semana y terminó alrededor de los 66,634 puntos. Con ello, interrumpió una racha de cuatro semanas consecutivas de pérdidas.

Entre las empresas con mayores ganancias estuvieron Grupo Carso, con un avance de 6.37%; GCC, con 4.68%; Cemex, con 3.98%; Megacable, con 3.39%, y Grupo Bimbo, también con 3.39%.

El peso mexicano no logró escapar de la aversión al riesgo. La moneda cerró alrededor de 17.53 unidades por dólar, con una depreciación semanal de entre 0.31% y 0.34%, según los horarios de corte de las distintas instituciones. Durante la semana llegó a cotizar en 17.56 pesos por dólar, su nivel más débil desde el 9 de julio.

La presión sobre el peso provino principalmente de la guerra en Oriente Medio, la salida de inversionistas de activos considerados riesgosos y la incertidumbre comercial de Estados Unidos.

A esto se suma la próxima ronda de conversaciones entre México y Estados Unidos sobre el T-MEC, programada del 21 al 23 de julio en Ciudad de México. El mercado estará atento a cualquier señal relacionada con los aranceles que afectan a sectores como el automotriz y el siderúrgico.

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Lo que viene para el mercado

Durante los próximos días, los inversionistas buscarán determinar si Kimi K3 representa un cambio estructural para la industria de inteligencia artificial o únicamente un nuevo episodio de volatilidad para las acciones tecnológicas.

También vigilarán la temporada de resultados empresariales en Estados Unidos. Los reportes permitirán evaluar si los ingresos generados por la IA comienzan a justificar las fuertes inversiones realizadas en chips, centros de datos y capacidad eléctrica.

En México se publicarán la inflación de la primera quincena de julio, el Indicador Global de la Actividad Económica de mayo, datos de comercio y servicios y la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo de junio. Estas cifras ofrecerán nuevas pistas sobre el desempeño de la economía durante el segundo trimestre.

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