Los movimientos confirmaron una recuperación acelerada del apetito por el riesgo. En lo que va de 2026, el Nasdaq acumula un rendimiento de 14.38%, el S&P 500 de 13.02% y el Dow Jones de 12.53%, de acuerdo con un reporte de Monex.
“Los mercados encuentran respaldo en la combinación de menores presiones energéticas, resultados corporativos favorables y una demanda estructural por infraestructura de inteligencia artificial; sin embargo, los niveles actuales de valuación elevan la exigencia sobre los próximos reportes”, señaló Enrique Covarrubias, economista en jefe y director de Análisis de Actinver.
El principal catalizador fue la caída del crudo, luego de que funcionarios estadounidenses aseguraron que existen avances en las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz, uno de los pasos más importantes para el comercio mundial de energía.
El secretario de Estado, Marco Rubio, destacó progresos en las conversaciones con Irán y Omán, mientras que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, planteó la posibilidad de alcanzar un acuerdo para restablecer el tránsito marítimo.
Las declaraciones llevaron al Brent a perder 5.9% y cerrar en 79.36 dólares por barril, nuevamente por debajo de los 80 dólares. El West Texas Intermediate bajó alrededor de 6%, a 75.77 dólares.
La caída del petróleo también redujo la presión sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro. La tasa estadounidense a 10 años bajó alrededor de seis puntos base, hasta 4.61%, un movimiento favorable para las valuaciones de las empresas tecnológicas y de crecimiento.
“Estas declaraciones provocaron una caída de los precios del crudo y de las tasas de interés”, explicó José Torres, analista de Interactive Brokers para AFP.
Con el riesgo energético temporalmente contenido, el mercado volvió a concentrarse en los resultados corporativos y en la expectativa de que el gasto en inteligencia artificial continúe traduciéndose en mayores ingresos. Empresas vinculadas con esta tecnología, como Palantir, así como Caterpillar, encabezaron el avance después de presentar cifras y previsiones superiores a las esperadas.
Nvidia y SpaceX marcan el ritmo
Nvidia reforzó la tendencia al anunciar que Alpamayo 2 Super, su modelo abierto de inteligencia artificial para vehículos autónomos y robotaxis, ya puede utilizarse comercialmente. El sistema está diseñado para interpretar escenarios complejos, explicar sus decisiones y acelerar el desarrollo de vehículos con conducción autónoma de nivel 4.