Para el corto plazo, Monex identifica resistencias en 18.41, 18.50 y 18.66 pesos por dólar. Del otro lado, los principales soportes se encuentran en 18.20, 18.00 y 17.90 unidades. La zona actual resulta especialmente relevante porque el movimiento alcista del USD/MXN también superó su media móvil de 200 periodos, ubicada alrededor de 18.22 pesos. Para Monex será fundamental observar si el rompimiento logra confirmarse al cierre de la semana y cuánto tiempo permanece la cotización por encima de ese nivel.
La rapidez de la depreciación del peso y la acumulación de resistencias técnicas también elevan la posibilidad de una corrección gradual o de una fase de consolidación durante las próximas semanas. Mientras ese escenario no se confirme, Monex mantiene una expectativa de continuación alcista para el dólar.
De hecho, en el mediano plazo ubica resistencias en 18.50, 18.73 y 18.99 pesos, frente a soportes en 18.02, 17.73 y 17.60.
Por otro lado, a pesar del deterioro reciente, Deloitte considera que México conserva factores que pueden respaldar nuevamente a su moneda. Entre ellos destaca una tasa de interés real todavía competitiva, que mantiene el atractivo relativo de los activos denominados en pesos.
Por ello, aunque reconoce que aumentaron la volatilidad y los riesgos de corto plazo, el escenario central de la firma todavía contempla una estabilización del tipo de cambio alrededor de 17.90 pesos por dólar al cierre de 2026. Esto implicaría que parte de la depreciación observada durante septiembre y el arranque de octubre podría revertirse durante los próximos meses, aunque antes el mercado deberá determinar si el movimiento actual del dólar pierde fuerza o consigue superar las siguientes resistencias técnicas.
La BMV cae y pierde 0.59%
La presión también alcanzó al mercado accionario mexicano. El S&P/BMV IPC perdió 0.59% y terminó la sesión en 63,832.36 puntos, frente a las 64,214.36 unidades del cierre anterior. En Estados Unidos, Wall Street logró terminar ligeramente al alza, beneficiado por una tregua en el mercado de bonos después de la reciente escalada de las tasas de interés y por un renovado interés en las acciones del sector de semiconductores.