Competir con GTA VI pone a prueba la inversión en campañas
La expectativa por el título también interviene en las decisiones de otras empresas, pues en marzo de 2025 algunas estaban dispuestas a retrasar sus videojuegos para evitar competir con GTA VI.
En aquel momento, Rockstar todavía planeaba estrenarlo a finales de 2025 y sus rivales preparaban calendarios alternativos ante el temor de que absorbiera el dinero y el tiempo de los jugadores.
Sin embargo, lanzar un videojuego implica coordinar publicidad , creadores de contenido, eventos y distribución. Cambiar el calendario puede requerir reprogramar esas acciones y prolongar la promoción antes de recibir ingresos por ventas, aunque el costo dependerá de los compromisos que cada empresa haya adquirido y de cuánto tiempo decida esperar.
“El comprador de videojuegos tiene un presupuesto que destina a comprar nuevos títulos, así que seguramente para los fans de la saga, si será prioridad comprar el título y otros títulos como Call of Duty, etcétera, prefieran separarlo unas semanas después, tanto por relevancia mediática, como por presupuesto del consumidor. Pero ojo, el acuerdo de Rockstar Games es una ‘primicia’ en Netflix y no un lanzamiento exclusivo”, detalla el directivo de la IAB.
Aunque mantener la fecha tampoco elimina el riesgo, porque una campaña puede llegar al público previsto sin conseguir que ese público destine dinero o tiempo al nuevo juego, de modo que la decisión necesita considerar qué tantos compradores potenciales comparte con GTA VI.
“Las decisiones de mover el estreno de un título dependen del género, si es sports y franquicias de otras marcas como Electronic Arts, Xbox Studios, podrían decidir mover sus fechas argumentando temas de desarrollo, pero si van a otros segmentos de mercado pueden convivir lanzamientos importantes. Por ejemplo mañana se estrena Metal Gear Solid Collection Vol. 2 que es un recopilatorio de la franquicia y va a otro segmento”, comparte Richaud.
Otro punto es el riesgo al pago por tener membresía en Netflix. "GTA tiene una comunidad que siente el lanzamiento como propio; si percibe que debe pagar para participar, la expectativa puede convertirse en rechazo. La apuesta es muy disruptiva con riesgo medido", advierte Figallo.
Por lo pronto, Rockstar ya consiguió que su material promocional forme parte de una oferta de suscripción y que otras editoras contemplen modificar sus calendarios, pero para Richaud la prueba comercial llegará con las compras, cuando deba convertir la expectativa en ingresos y sus rivales comprueben cuánto les costó competir o esperar.