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Nuestras Historias

Las protestas antirracistas generan cuestionamientos a monumentos históricos

Desde el nombre de las bases militares estadounidenses, hasta las estatuas del rey Leopoldo de Bélgica, varios países están revisando su pasado esclavista y colonialista.
mié 10 junio 2020 05:04 AM
Protesta
En 2016, ya se organizaron protestas contra la efigie de Cecile Rhodes que adorna un edificio del Oriel College en Oxford, Reino Unido.

La muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía reabrió el debate sobre la violencia de la policía y del racismo actual, pero también ha regresado a la conversación temas como el pasado esclavista y colonialista de varios de los países donde se han desarrollado protestas antirracista.

En Estados Unidos, Reino Unido y Bélgica, se han abierto conversaciones sobre este tópico, así sobre la pertinencia de muchos de esos monumentos, que son homenaje a un pasado contrario a las causas por las que miles personas han salido a la calle.

Un traficante de esclavos está en el centro del debate en Reino Unido

Los manifestantes en Reino Unido están decididos a eliminar los símbolos del pasado colonial británico tras el espectacular derribo de la estatua de un traficante de esclavos en Bristol.

El martes por la tarde, coincidiendo con el entierro de Floyd al otro lado del Atlántico, miles de activistas británicos protestaron en Oxford ante la estatua de Cecil Rhodes, un magnate minero y político colonial, activo en Sudáfrica durante el siglo XIX.

Los manifestantes gritaron "¡Abajo con él!" y "¡Descolonización!" y colgaron pancartas del movimiento Black Lives Matter ante la estatua.

En 2016, ya se organizaron protestas contra la efigie de Rhodes que adorna un edificio del Oriel College en ese renombrada ciudad universitaria.

Los activistas no lograron su propósito pero ahora se ven alentados, después de que el domingo un grupo de manifestantes derrumbara la estatua de Edward Colston, un comerciante de esclavos de finales del siglo XVII, en Bristol.

La estatua de quien financió numerosas instituciones en esa ciudad del suroeste de Inglaterra con pasado colonial, fue arrancada de su pedestal y tirada al río, desatando un debate a nivel nacional.

En un mensaje en vídeo, el primer ministro, Boris Johnson, afirmó entender a los manifestantes, ya que la muerte del afroamericano George Floyd a manos de un policía blanco había "despertado la ira y un innegable sentido de injusticia".

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Sin embargo, condenó a quienes "violan la ley, atacan a la policía y vandalizan los monumentos públicos".

El debate sobre el pasado colonial del Reino Unido no es nuevo y el país ha sido presionado durante mucho tiempo para que devuelva obras como los frisos del Partenón de Atenas, que se exhiben en el Museo Británico de Londres.

"Black Lives Matter", Washington rebautiza la calle que conduce a la Casa Blanca

"Ha llegado la hora de un debate honesto nacional sobre el legado del colonialismo", tuiteó la diputada del opositor Partido Laborista Layla Moran, que pidió desmantelar la estatua de Cecil Rhodes, un "supremacista blanco que no representa los valores de Oxford en 2020".

Esta lucha está siendo emulada en otros lugares del Reino Unido, como en Gales, donde se han lanzado campañas contra los monumentos que honran a un general del ejército británico que luchó en las guerras napoleónicas, Thomas Picton, infame por su trato a los esclavos en el Caribe.

En Edimburgo, Escocia, la estatua del político Henry Dundas, que trabajó para retrasar la abolición de la esclavitud, también resulta problemática.

Los políticos locales apoyan a los activistas antirracismo, como el líder del consejo de Cardiff, que calificó la estatua de Picton de una "afrenta a los negros de la ciudad", mientras que Adam McVey del consejo municipal de Edimburgo dijo que no echaría de menos la estatua de Dundas si se retiraba.

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Leopoldo II es el blanco de la cólera antirracista en Bégica

La muerte de Floyd reabrió el debate sobre la violencia durante la colonización belga del Congo y la responsabilidad del ex rey Leopoldo II, cuyas estatuas son el blanco de la cólera de los activistas antirracistas.

El martes, el ayuntamiento de Amberes retiró incluso una de esas estatuas de una plaza de la ciudad portuaria para trasladarla a los fondos del Museo de Middelheim y donde se quedará "probablemente", según el vocero del burgomaestre Bart De Wever.

La talla, que representaba al monarca con su larga barba, fue atacada la semana pasada, como otras en el resto del país. Además de incendiada, la escultura fue recubierta de pintura roja para simbolizar la sangre vertida por los congoleños.

Nadie reivindicó la serie de degradaciones, pero llega en un contexto de protestas contra la muerte de Floyd a manos de la policía en Estados Unidos y de demandas en Bélgica de retirada de las estatuas de Leopoldo II.

Apodado el "rey constructor", el soberano entre 1865 y 1909 es un "héroe para algunos, pero también un verdugo", "mató a más de 10 millones de congoleños", asegura el grupo "Reparemos la Historia", cuya petición sobre las tallas de Bruselas recabó 64,000 firmas.

Estas representaciones conllevan "una cierta glorificación de la historia" ocultando "las violaciones, las mutilaciones, el saqueo de la riqueza", para Marie-Fidèle Dusingize, una estudiante que pidió la retirada de una estatua en su universidad en Mons, en el sur belga.

Para los expertos, esta movilización es un signo de una verdadera sed de explicaciones sobre lo que fue realmente la colonización del Congo hasta su independencia en 1960, ya que el debate avanza "demasiado lentamente" en Bélgica.

La figura de Leopoldo II centra el debate porque encarna la "brutalidad" de este período, según ellos.

"Muchas muertes son atribuibles a la presencia de sus tropas, incluso si el apartheid y la violencia no se detuvieron en 1908", cuando el Congo pasó al Estado belga, dijo el politólogo congoleño Jean Omasombo a la AFP.

El Congo fue durante mucho tiempo la propiedad privada del segundo rey de los Belgas, que recurrió al trabajo forzado para que los nativos extrajeran el caucho, apunta este investigador del Museo Real de África Central en Tervuren, cerca de Bruselas.

El ejército de EU considera cambiar el nombre de algunas bases

Una decena de bases del Ejército de Estados Unidos nombradas en honor a generales que combatieron con el sur proesclavista durante la Guerra Civil podrían cambiar de nombre, debido a la creciente presión para librar al país de los monumentos asociados con la represión de los afroestadounidenses.

El Pentágono dijo el martes que tanto el Secretario de Defensa, Mark Esper, como el Secretario del Ejército, Ryan McCarthy, están dispuestos a considerar la idea, cuando el país vive la tercera semana de protestas por el maltrato de afroamericanos desatadas por la muerte de George Floyd a manos de un policía de Minneapolis.

La presión recae sobre 10 bases que llevan los nombres de los generales del sur, el bando que perdió la Guerra Civil (1861-1865) y su esfuerzo por preservar la esclavitud.

La decena de bases están en el sur del país e incluyen Fort Bragg en Carolina del Norte; Ford Hood, en Texas, y Fort Benning, en Georgia, establecimientos donde se entrenan reclutas.

Esper y McCarthy "están abiertos a una discusión bipartidista", dijo el Pentágono, lo que requiere un consenso en el Congreso entre los demócratas, que claman por la retirada de esos nombres, y los reticentes republicanos.

Es poco probable que la decisión se tome antes de las elecciones presidenciales de noviembre.

"La ironía de entrenar en bases nombradas para quienes tomaron las armas contra los Estados Unidos y por el derecho a esclavizar a otro es ineludible para cualquiera que preste atención", escribió el destacado general retirado, David Petraeus en The Atlantic. "Ahora, tardíamente, es el momento de prestar tal atención", añadió.

El tema ganó visibilidad en 2017 después de que nacionalistas blancos y neonazis se movilizaran en Charlottesville, Virginia, para desafiar una campaña que pretendía derribar una estatua de Robert Lee, el general que dirigió las fuerzas confederadas del sur en la Guerra Civil.

Pero la inmovilidad de estos monumentos podría llegar a su fin. Así lo dejó ver el gobernador de Virginia, Ralph Northam, al anunciar el jueves que una estatua de Lee en Richmond, la capital de la Confederación, sería retirada.

¿México es racista? | #QueAlguienMeExplique

Con información de AFP

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