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Los países ricos atropellan a los pobres en la carrera por dosis de vacunas

Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón y la Unión Europea han encargado al menos 3,100 millones de dosis de las vacunas contra el COVID-19, aunque los ensayos clínicos aún no terminan.
mié 02 septiembre 2020 05:04 PM
Problemas de logística
Además de la lucha de financiamiento con los países ricos, muchos paises pobres deberán superar obstáculos de distribución de la vacuna.

Estados Unidos, Europa y otros países ricos están haciendo que el trabajo de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (Cepi), que consiste en garantizar que las futuras vacunas para el COVID-19 se repartan de manera justa, sea aún más complicado.

Y es que estas naciones han acaparado ya las primeras dosis. Siete meses después del inicio de la pandemia, e incluso antes de que hayan concluido los ensayos clínicos de las vacunas experimentales, Estados Unidos, los de la Unión Europea, Reino Unido, Canadá y Japón han encargado un total de al menos 3,100 millones de dosis, según un recuento de la agencia AFP.

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Donald Trump fue el primero: su gobierno firmó contratos que garantizan al menos 800 millones de dosis de seis fabricantes, para 330 millones de habitantes, que se comenzarán a entregar desde finales de año.

"Estados Unidos está potencialmente en posición de tener demasiadas vacunas si todos los proyectos en los que ha invertido tienen éxito", dijo el gerente general de la Cepi, Richard Hatchett, en entrevista con AFP.

Este estadounidense puede entender, dice, que los dirigentes nacionales sirven prioritariamente a sus ciudadanos, pero pide a Washington que se comporte como un "líder" mundial y comparta sus dosis con otros países, algo que por el momento no está en los planes de Trump.

"Tenemos que persuadir a los líderes mundiales de que mientras la vacuna esté disponible en estas cantidades inicialmente limitadas debe compartirse a nivel mundial, que no debería darse el caso de que solo un puñado de países reciba todas las vacunas disponibles en el primer semestre de 2021", sostiene Hatchett,

El gerente general de la Cepi teme que se repita el escenario de 2009, cuando los países ricos habían reservado las primeras vacunas contra la gripe H1N1.

La preocupación de Hatchett, compartida por varias organizaciones, condujo a crear un dispositivo, el Covax, para comprar y distribuir equitativamente 2,000 millones de dosis en 2021 por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Cepi y la Alianza para la Vacuna, Gavi.

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Hasta la fecha se han incorporado 92 países en vías de desarrollo y 80 países desarrollados. La Unión Europea anunció el lunes una contribución de 400 millones de euros.

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A estas alturas solamente ha adquirido 300 millones de dosis de AstraZeneca, un grupo farmacéutico que ha firmado por separado asociaciones con Estados Unidos, Europa, Rusia, Corea del Sur, China, América Latina, y Brasil.

La biotecnológica estadounidense Novavax, de su lado, ha firmado una asociación con un grupo indio para producir hasta 1,000 millones de dosis de su posible vacuna en India.

Las negociaciones de Cepi, financiada principalmente con donaciones públicas y privadas, incluida la Fundación Gates, están "en curso" con los demás laboratorios, pero no se ha anunciado ningún acuerdo. Ni siquiera con la biotecnológica estadounidense Moderna, pese a que la Cepi invirtió en ella muy pronto.

El objetivo ideal de la OMS es vacunar a todo el planeta según un orden de prioridad independiente de las nacionalidades, comenzando por el 20% de las personas más vulnerables de cada país, incluido el personal médico, antes de pasar al resto.

"Entiendo por qué lo hacen, pero es desafortunado que los gobiernos compren más vacunas de las necesarias para estas vacunaciones prioritarias", dice el titular de Cepi.

La coalición cree que con 172 miembros del Covax, no obstante, puede negociar buenos precios.

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"Esta es una de las razones por las que estamos pidiendo a los países que confirmen su compromiso con el dispositivo", exhorta. "Cuanto mayor sea el número de países que negocian juntos, mayor será nuestro poder adquisitivo y más atractivo será el precio".

Pero la Unión Europea ha sellado sus propios acuerdos con los principales laboratorios y no ha dicho si el bloque utilizará el dispositivo de la OMS.

A más largo plazo, Hatchett dice que la Cepi todavía debe recaudar entre 700 millones y 800 millones de dólares de los 2,100 millones necesarios para continuar la investigación de vacunas. Porque nada garantiza que los desarrollos actuales culminen con éxito.

La temperatura, otro reto

Además de los problemas para conseguir la vacuna a un precio asequible, varios países de América Latina, Asia y África deberán luchar con otro enémigo a la hora de distribuir la vacuna.

Llevar este medicamento desde los lugares de fabricación a algunas partes del mundo con poblaciones rurales y suministro de electricidad inestable será un enorme desafío, dada la necesidad de almacenar algunas ampollas a temperaturas tan bajas como -80 grados centígrados, advirtió el martes Deutsche Post.

La firma de logística alemana dijo que la distribución de una eventual vacuna a grandes partes de África, Sudamérica y Asia requerirá de medidas extraordinarias para mantener refrigeradas las entregas de las llamadas vacunas mRNA a temperaturas similares a la de la Antártica.

Las compañías que desarrollan vacunas que requieren de almacenamiento excepcionalmente frío, como Moderna y CureVac, están trabajando duro para lograr que sus inyecciones duren más tiempo en tránsito.

La nueva clase de vacunas mRNA está entre las más avanzadas en un campo de 33 inyecciones que están siendo probadas en humanos a nivel global, pero podrían necesitar ser enfriadas a -80 grados centígrados.

Mejorar la infraestructura de almacenamiento en frío en algunas regiones fuera de los 25 países más avanzados, en los que vive un tercio de la población global, representará un inmenso desafío, dijo Deutsche Post en su estudio, realizado con la consultora McKinsey.

Los desarrolladores de vacunas Translate Bio y Moderna aseveraron en junio que están trabajando para mostrar evidencia antes del lanzamiento de que sus respectivos productos pueden ser transportados y almacenados a temperaturas menos extremas.

Un portavoz de CureVac dijo que su candidata a vacuna se basa en una vacuna experimental para la rabia que ya ha mostrado que mantiene su estructura molecular cuando es almacenada en un refrigerador común durante meses. Se están realizando pruebas para mostrar que el producto contra el COVID-19 tiene la misma durabilidad y la compañía confía en que los datos serán "competitivos", agregó.

Deutsche Post señaló que incluso si la cadena de frío de la vacuna requiere temperaturas de apenas -8 grados centígrados, la cantidad de población mundial con acceso confiable a ella aumentaría sólo a cerca de un 70% y partes sustanciales de África correrían riesgo de quedar excluidas.

"Anticipamos que 10,000 millones de dosis de la vacuna tendrán que ser distribuidas por el mundo y eso incluye regiones que no tienen acceso por carretera cada 5 millas (8 kilómetros)", dijo a Reuters la directora comercial de la unidad DHL global forwarding de Deutsche Post, Katja Busch.

Con información de AFP y Reuters

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