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EU decide: Trump y Biden hacen un último esfuerzo para conquistar votos

El presidente ha hecho una gira maratónica para convencer a los votantes de los estados clave de reelegirlo, aunque el margen se le agota gracias a la participación récord en los comicios anticipados.
vie 30 octubre 2020 05:06 AM
En la carrera
El martes, el presidente Donald Trump hizo un recorrido maratónico por Michigan, Wisconsin, Nebraska y Nevada. Este jueves visitó Florida.

Donald Trump y Joe Biden se encuentran en la recta final de sus campañas a la presidencia de Estados Unidos. Ambos han aprovechado esta última semana para visitar los estados clave de la contienda y tratar de convencer a los electores indecisos. Aunque el margen se les agota, pues ya más de 75 millones de estadounidenses han emitido su voto, incluidos ellos.

Además, esta última semana se vio marcada por tres noticias que han estado marcando el pulso de la campaña electoral: un repunte de los casos de COVID-19, las protestas antirracistas en Filadelfia y la confirmación de la juez Amy Coney Barrett a la Corte Suprema.

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Un cambio de estrategia

Los demócratas dicen que su ventaja en la votación anticipada ha permitido a la campaña presidencial de Joe Biden aguzar su operación para impulsar la participación al tener un universo más pequeño al que apuntar, mientras que los republicanos se preparan un todo o nada para conseguir los votos para el presidente Donald Trump el 3 de noviembre.

La votación anticipada, tanto por correo como en persona, ha alcanzado cifras récord, con los estadounidenses animados por una elección muy significativa, pero también preocupados por el hacinamiento en centros de votación durante la pandemia del coronavirus.

Los datos de los estados sobre quién ha votado anticipadamente muestran que las papeletas emitidas por los demócratas registrados hasta ahora superan a las emitidas por los republicanos registrados.

Los republicanos sostienen que las votaciones demócratas anticipadas se han limitado a "canibalizar" el voto de Biden del día de las elecciones, y que la mayoría de los demócratas simplemente votaron un día diferente.

¿Biden o Trump? Más de 50 millones de estadounidenses ya votaron anticipadamente

La campaña de Biden reconoció que muchos, si no la mayoría, de sus primeros votantes habrían aparecido el día de las elecciones de todos modos. Sin embargo, el hecho de tener tantos votos ya emitidos les permite centrar sus recursos en convencer a los votantes poco frecuentes para que acudan a las urnas o en persuadir a independientes o incluso a los de tendencia republicana que aún no se han decidido, dijeron funcionarios.

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"Cada vez que alguien vota, podemos eliminarlo de nuestro universo", dijo a Reuters Becca Siegel, la jefa de análisis de la campaña. "A medida que más personas votan, podemos hablar más con nuestro núcleo de votantes esporádicos. También podemos expandir nuestro universo a lugares con menor densidad de votantes. Eso es algo que podemos hacer y que el otro bando no puede".

Más de 75 millones de estadounidenses ya habían votado hasta el miércoles. Es, por lejos, la mayor cantidad de votos anticipados, y es más de la mitad de la participación final de 138 millones de votos de las elecciones 2016. Las asombrosas cifras han llevado a algunos analistas a predecir el mayor índice de participación en un siglo.

Los votos reales de cada candidato no se conocerán hasta el cierre de las urnas, tal vez con un retraso de días o más.

Una carrera contrarreloj

Trump espera que un frenético programa de mítines en los estados en disputa —cada uno con miles de sus más ardientes partidarios— le entregue más votos. El lunes hizo tres paradas en Pensilvania, su decimocuarta visita al estado desde junio.

El martes, el presidente hizo un recorrido maratónico por Michigan, Wisconsin, Nebraska y Nevada. Ese mismo día su rival demócrata solo visitó un estado, pero que significó una apuesta ambiciosa, pues se trató de Georgia, un estado predominantemente republicano, pero en el que ambos candidatos van codo a codo de acuerdo con las encuestas.

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Desde Warm Springs, Biden prometió que va a "controlar el virus", en directa referencia a una declaración del jefe de gabinete de Trump, Mark Meadows, que afirmó: "No vamos a controlar la pandemia, vamos a controlar el hecho de que podemos tener vacunas".

Biden promete controlar el COVID-19 y Trump ofrece "super recuperación" en EU

Más tarde desde Atlanta, Biden acusó a Trump de "rendirse", pero lanzó un mensaje de optimismo.

"Vamos a unir al país con pruebas, rastreo y con mascarillas", afirmó en un mitin al que los asistentes acudieron en coche, para respetar la distancia social.

Trump y Biden coincidieron por primera vez en el terreno este jueves en Tampa, en el codiciado estado de Florida, con mensajes contrapuestos en el que el mandatario se jactó del crecimiento económico y su rival lo acusó de propagar el virus.

A cinco días de las elecciones, Trump centró su mensaje en proclamar el final de la crisis sanitaria, con advertencias sobre el "socialismo" y que el país podría convertirse en Cuba o en Venezuela si gana su rival.

Biden tachó de irresponsable al mandatario por su gestión de la crisis sanitaria que ha dejado más de 227,000 muertos.

El mandatario republicano de 74 años reiteró su advertencia de que bajo un gobierno de Biden el confinamiento por el coronavirus impediría la vida normal.

"No les van a permitir hacer nada", dijo Trump en un ambiente festivo bajo el sol de plomo de Florida. Biden acusó a su rival de organizar eventos "súper propagadores del virus".

Florida es un estado que con sus 29 votos electorales suele coronar al presidente desde 1964, con una sola excepción en el registro, y es por eso que los candidatos barren este bastión para asegurarse una victoria.

Trump se impuso en Florida en 2016 pero, según una encuesta de NBC News/Marist publicada este jueves, Biden tiene una leve ventaja de 51 contra 47, con un margen de error de 4.4 puntos.

Un nuevo caso de brutalidad policial

Filadelfia, sacudida por saqueos y protestas violentas tras la muerte de un hombre negro a manos de la policía, decretó el miércoles un toque de queda.

El jueves, el alcalde de la ciudad, el demócrata Jim Kenney, levantó el toque de queda, pero llamó a la población a permanecer "en casa" tras los disturbios ocasionados en la ciudad por la muerte de un hombre negro baleado el lunes por la policía.

En total, desde el inicio de los disturbios, el lunes por la noche, 210 personas han sido arrestadas y 57 agentes heridos, incluido uno de gravedad, según un portavoz policial.

Los disturbios comenzaron después de que se publicara un video en las redes sociales que mostraba cómo un hombre de 27 años, Walter Wallace Junior, fue muerto a tiros en la calle por dos policías en West Philadephia.

Filadelfia vive noches de violencia por un caso de brutalidad policial y racismo

La policía señaló que había intervenido tras una denuncia sobre una disputa doméstica y que al llegar al lugar ordenaron a Wallace que arrojara un cuchillo con el que estaba armado y que el joven se negó a acatar esa orden.

Según el abogado de la familia Shaka Johnson, el hombre sufría de trastorno bipolar y la llamada telefónica realizada no fue a la policía sino a la emergencia médica. También sostuvo que la policía disparó 14 balas, cuando una hubiera sido suficiente para aventar cualquier peligro.

Los dos agentes que participaron en los hechos, cuyos nombres no se han dado a conocer, fueron suspendidos.

Pensilvania es uno de los estados clave de esos comicios. El miércoles, el presidente Donald Trump citó los disturbios en Filadelfia como un ejemplo de la incapacidad de las autoridades de las ciudades gobernadas por los demócratas para mantener el orden.

Amy Coney Barrett ya es juez de la Corte Suprema

Trump obtuvo una importante victoria el lunes con la esperada confirmación de su candidata a la Corte Suprema, consolidando la mayoría conservadora en el alto tribunal y dándole un impulso a su campaña a la reelección.

A pesar de la oposición de los demócratas, que denunciaron un proceso "ilegítimo" tan cerca de los comicios, los senadores republicanos, mayoritarios en la Cámara Alta, avalaron todos —salvo una excepción— el ingreso de Amy Coney Barrett, una católica ferviente opuesta al aborto, al máximo tribunal de justicia del país.

"Es un día trascendental para Estados Unidos, para la constitución estadounidense y para un estado de derecho justo e imparcial", dijo el mandatario poco después durante la toma de juramento de la magistrada en el jardín de la Casa Blanca.

Los demócratas advierten que Barrett podría votar para desarticular el Obamacare, una reforma de salud que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y que tal vez ayudaría a anular la sentencia del caso Roe contra Wade de 1973 que permite el derecho al aborto.

Amy Coney Barrett, nominada por Trump, jura como integrante de la Corte Suprema

La magistrada podría participar en su primera audiencia a partir del 2 de noviembre, la víspera de las elecciones presidenciales. Por lo tanto, teóricamente actuará en caso de que se examinen posibles apelaciones contra los resultados de la votación.

Con información de AFP y Reuters

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