Publicidad
Suscríbete

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

Nancy Pelosi, la veterana del Capitolio que busca destituir a Trump

La representante por California ha sido una feroz adversaria del presidente saliente. Fracasó en su primer intento, pero está a punto de hacer un segundo juicio político contra el republicano.
mar 12 enero 2021 05:04 AM
Toda una vida en la política
Pelosi es hija de Thomas D'Alessandro Jr., quien se desempeñó durante 12 años como alcalde de Baltimore, Maryland.

Es el discurso de la Estado de la Unión de 2020, el equivalente al informe de gobierno en Estados Unidos. Cuando Donald Trump termina su discurso y el vicepresidente Mike Pence le aplaude, Nancy Pelosi —la presidenta de la Cámara de Representantes— comienza a romper la copia del informe que acaba de escuchar. El presidente ni se da cuenta, mientras sonríe y aplaude, pero las cámaras están enfocando a la demócrata.

“Era lo más cortés que podía hacer” después de ese “discurso tan sucio”, explicó Pelosi luego a la prensa.

Publicidad

Esta escena, que se convirtió en un meme instantáneo, es la muestra perfecta de la relación complicada, casi una enemistad, que la demócrata de mayor rango ha tenido con el presidente Donald Trump desde el momento en que ocupó la presidencia de la Cámara Baja.

No es sorprendente que choquen. Nancy Pelosi es una representación del establishment político en Washington contra el que Trump se postuló en 2016. La demócrata ha representado al Distrito 12 de San Francisco, California desde 1987, lo que la convierte en una de las personas que mejor conoce el funcionamiento del Capitolio.

“Cuando el ‘genio muy estable’ comience a actuar de manera más presidencial, estaré feliz de trabajar con él en infraestructura, comercio y otros asuntos”, dijo Pelosi al New Yorker en septiembre de 2019.

Pelosi, de 80 años, ya ha hecho historia en dos ocasiones. La primera fue cuando en enero de 2007 fue la primera mujer en ser la portavoz de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la segunda fue en 2019, cuando se convirtió en la primera persona mayor de 60 años en presidir la Cámara Baja de Estados Unidos.

Eso no es poca cosa. El presidente de la Cámara de Representantes es la tercera persona más poderosa de Estados Unidos, después del presidente y el vicepresidente.

Hasta que Kamala Harris tome posesión como vicepresidenta, Nancy Pelosi será la mujer electa de mayor rango en la historia de Estados Unidos.

Publicidad

La representante por California está a punto de romper otro récord, o por lo menos, estará muy cerca. Este lunes, los demócratas de la Cámara de Representantes, liderados por ella, han iniciado los procesos para someter a Donald Trump a un segundo juicio político, algo inédito.

Toda la vida en la política

Cuando se dice que Nancy Pelosi (1940) ha estado metida en la política desde siempre, es literal. Su padre, Thomas D’Alessandro Jr. Fue un importante político de la comunidad ítalo-americana se desempeñó durante 12 años como alcalde de Baltimore, Maryland, su ciudad natal. Representó a la ciudad durante cinco mandatos en el Congreso.

De acuerdo con un artículo de The Guardian, el padre de la actual presidenta de la Cámara de Representantes era un estusiasta de las políticas de justicia social de Franklin Roosevelt para mejorar la vida de la gente que lo necesitaba más.

Los hijos de D’Alessandro —seis niños y la única niña, Nancy— siempre acompañaron al padre en los mítines políticos. Además de Pelosi, su hermano Thomas D’Alessandro III también siguió los pasos en la política. Fue alcalde de Baltimore.

De una familia católica, al igual que la del presidente electo Joe Biden, Pelosi mostró su ambición por llegar a los puestos de mayor jerarquía desde pequeña.

"Cuando era una niña, mi madre siempre quiso que yo me convirtiera en monja. Yo nunca quise ser una monja, pensaba que podría querer ser un sacerdote porque parecía tener un poco más de poder ahí, un poco más de discreción sobre lo que sucede en la parroquia”, dijo Pelosi en una entrevista con un periódico católico en 2003.

Su explosión política tuvo que esperar muchos años. La futura representante estudió Ciencia Política en la Universidad Trinity de Washington D.C., un colegio católico para mujeres. Hizo prácticas para el senador Daniel Brewster, un demócrata de Maryland, en los 60.

Publicidad

Nancy Pelosi se casó con el empresario inmobiliario Paul Pelosi en 1963 y su carrera política entró en una pausa. La pareja tuvo cinco hijos. La familia se mudó a San Francisco, California 14 años después. Esta ciudad fue clave para la política. Ahí comenzó a escalar posiciones en el Partido Demócrata.

“Pelosi construyó una reputación por dos fortalezas complementarias: forjar distritos electorales entre los intereses dispares del Partido Demócrata en el norte de California, y como un recaudador de fondos formidable. Esos talentos la ayudaron a impulsarla a la dirección regional del partido y luego, en 1987, la posicionaron bien para ganar un escaño en el Congreso” que ha mantenido desde entonces, indica el artículo de The Guardian. Pelosi tenía entonces 47 años.

La congresista ha pagado la mayor parte de sus campañas con la fortuna familiar, por los que debe poco favores políticos. De acuerdo con Los Angeles Times, la representante tiene un patrimonio de 16 millones de dólares, mientras que su esposo Paul Pelosi poseía 27 millones de activos hasta el 2020. Esta fortuna, sin embargo, ha sido uno de los motivos de ataques de los republicanos en su contra.

En 2002, se convirtió en la primera mujer en liderar a los demócratas en la Cámara de Representantes. En ese puesto fue una de las opositoras más tenaces a la guerra de Irak y al intento de George W. Bush de privatizar la seguridad social.

“Bush es un líder incompetente. De hecho, no es un líder. Es una persona que no tiene juicio, experiencia ni conocimiento sobre los temas que ha decidido”, escribió Pelosi en un artículo para San Francisco Chronicle en noviembre de 2004.

Como la líder de la Cámara de Representante durante la primera mitad del gobierno de Obama, fue una de las principales impulsoras de la Ley de Cuidado Asequible, el Obamacare, así como de las leyes de recuperación económica, como la Ley Dodd-Frank de Reforma a Wall Street.

Sin embargo, los demócratas perdieron la mayoría de la Cámara en las elecciones intermedias de 2010, por lo que mucho de su papel fue tratar de contener los ataques y las obstrucciones de los republicanos al gobierno de Obama.

Una vigilante de Trump

En 2017, aún como líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Pelosi se volvió en una de las principales críticas al presidente Donald Trump. Acusó al entonces presidente de la Cámara Baja, el republicano Paul Ryan, de tratar de encubrir al presidente Trump en la investigación sobre la intervención rusa en las elecciones de 2016. Además, se atrevió a regañar a Trump en la misma Oficina Oval, frente a las cámaras de televisión, un gesto que no gustó al presidente.

En 2018, los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes. Pelosi encabezaba a una bancada con rostros nuevos, como la neoyorquina Alexandria Ocasio Cortés.

Desde entonces, sus enfrentamientos con el presidente solo han escalado. En 2019, cuando tenía menos de un mes como presidenta de la cámara le dijo, no de muy buena manera, a Trump que no se presentara a su informe presidencial este año, durante el cierre de la administración, uno de los más largos en la historia. ¿La razón? Los demócratas de Pelosi se negaron a financiar la construcción de un muro en la frontera con México, una de las promesas clave del republicano. Este prefirió cerrar el gobierno por semanas que ceder.

Cuando el discurso se pudo realizar, hasta febrero, Pelosi le regaló un aplauso irónico, otro momento que ahora es compartido como un GIF en las redes sociales.

El 24 de septiembre de 2019, los demócratas en la Cámara de Representantes iniciaron un proceso de destitución contra Trump, después de que un denunciante acuso al presidente de presionar a su par ucraniano para que investigara los actos de corrupción de Joe Biden.

Unos días después, los demócratas rechazaron la retirada de los soldados estadounidenses anunciada por Donald Trump. En una reunión con los líderes demócratas, Trump llenó de insultos a sus opositores. Después publicó una foto de Pelosi señalándolo, en un intento de mostrarla como nerviosa e inestable. Lejos de molestarse, la congresista le agradeció la nueva foto de perfil y usó la imagen para mostrar su fuerza contra Trump.

El juicio de destitución contra Trump avanzó en la Cámara de Representantes, pero chocó con el muro republicano, en un juicio que no permitió más testimonios y que estaba cantado a favor del presidente. El mandatario fue absuelto en febrero de 2020.

Durante 2020, los planes de estimulo económico para ayudar a paliar los efectos de las crisis económica fueron otro punto de choque entre ambos.

Pelosi inició el año con su reelección como presidenta de la Cámara Baja por dos años más, a pesar de la resistencia de parte del ala más progresista del Partido Demócrata. Unos días después, una turba de seguidores de Trump irrumpió en el Capitolio cuando el Congreso sesionaba para confirmar la victoria de Biden.

Su oficina fue una de las más atacadas. Uno de los asaltantes se tomó fotos sentado en su escritorio y robó parte de su correspondencia. Ese hombre ahora está detenido.

Este asalto, impulsado por el mismo Trump, es la nueva razón para que Pelosi vuelva a la carga y busque su destitución. No ha perdido el tiempo y este mismo lunes el Partido Demócrata ha presentado una resolución para iniciar el juicio político por “incitar a la insurrección”.

Antes, había llamado a relevar al presidente por la Enmienda 25 de la Constitución, que permite destituir a un gobernante si la mayoría del gabinete lo considera no apto para el cargo. Los republicanos la rechazaron.

"Los republicanos de la Cámara (de Representantes) rechazaron esta legislación para proteger a Estados Unidos, permitiendo que continúen los trastornados, perturbados e inestables actos de sedición del presidente", dijo Pelosi.

"Su complicidad pone en peligro a Estados Unidos, erosiona nuestra democracia y debe terminar", añadió en un comunicado.

Esta mujer, dedicada a la política desde la cuna, puede culminar su carrera con la inhabilitación de uno de sus principales adversarios. El miércoles, cuando la Cámara Baja vote sobre el juicio político, puede ser el inicio de este legado.

¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Hubo un error. Por favor intenta más tarde.

Publicidad
Publicidad