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La CPI abre el camino para investigar crímenes de guerra en Palestina

La Corte Penal Internacional confirma que Palestina es un Estado parte del tribunal, lo que abre la puerta a abrir una investigación contra Israel, país que ya ha condenado la decisión.
vie 05 febrero 2021 04:16 PM
Palestina en la corte penal internacional
Palestina, gracias a su condición de Estado observador de la ONU, ratificó en enero de 2015 el Estatuto de Roma, la carta fundacional de la Corte Penal Internacional.

La Corte Penal Internacional (CPI) confirmó hoy que Palestina es un Estado Parte del tribunal y dio el primer paso para abrir una investigación por crímenes de guerra.

Una sala de cuestiones preliminares dictaminó, por dos votos a uno, que Palestina abarca los territorios ocupados por Israel en la Guerra de los seis días de 1967, lo que incluye Cisjordania, Jerusalén Oriental y la Franja de Gaza.

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Fatou Bensouda, la fiscal de ese tribunal, creado en 2002 para juzgar los peores crímenes cometidos en el mundo, le había pedido que fallara sobre ese punto. Y ello, tras haber anunciado en diciembre de 2019 que quería abrir una investigación sobre eventuales "crímenes de guerra” —sin designar, no obstante, a sus posibles autores— en los territorios ocupados por Israel.

Bensouda dijo en diciembre de 2019 que existe una base razonable para comenzar una investigación, por lo que ahora depende de la fiscal general solicitarla formalmente a los jueces, especificó a Efe una fuente del tribunal.

En reacción, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tachó este viernes a la CPI de "órgano político" y afirmó que con su decisión, la corte socavaba el "derecho de las democracias a defenderse contra el terrorismo”.

Los palestinos, en cambio, dijeron que se trataba de una "victoria de la justicia".

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Palestina, gracias a su condición de Estado observador de la ONU, ratificó en enero de 2015 el Estatuto de Roma, la carta fundacional de la CPI, abriendo la puerta a que la Fiscalía del tribunal internacional abriese una investigación.

Israel en cambio no forma parte de la corte, pues no acepta su legitimidad, por lo que la Oficina de Bensouda no podría iniciar las pesquisas en su territorio.

En unas vistas orales celebradas en febrero de 2020, países aliados de Israel como Alemania, Australia, Hungría o la República Checa defendieron que Palestina no sea considerada un Estado Parte de la CPI.

 

El tribunal matizó que su decisión no fue un fallo sobre el "estado" palestino, pero que como Estado parte del tribunal, el fallo debería ser tratado en línea con una declaración de la Asamblea General de la ONU sobre el "derecho del pueblo palestino a la autodeterminación".

Así, la Corte precisó que con su decisión "no se pronunciaba sobre un diferendo fronterizo en derecho internacional ni prejuzgaba la cuestión de cualquier futura frontera", sino que tenía el "único objetivo de definir su jurisdicción territorial".

No obstante, los jueces dijeron en su decisión que "independientemente de la condición de Palestina en virtud del derecho internacional general, su adhesión al Estatuto de Roma siguió el procedimiento correcto y ordinario".

"La sala no tiene autoridad para impugnar y revisar el resultado del procedimiento de adhesión llevado a cabo por la Asamblea de los Estados Partes" de la CPI, añadieron los magistrados.

La Autoridad Nacional Palestina solicitó formalmente la apertura de la investigación en 2018, lo que faculta a Bensouda a comenzar las pesquisas sin la necesidad de pedir autorización a los jueces, tal y como ocurre normalmente en la CPI.

Palestina espera que se investigue la reacción de Israel a las protestas conocidas como las Marchas del Retorno de 2018, que dejaron un saldo de más de 273 palestinos muertos y más de 16,000 heridos.

 

El gobierno del entonces presidente estadounidense Donald Trump ordenó sanciones contra la fiscal y contra otros responsables de la CPI en septiembre de 2020.

Estados Unidos, que no es miembro de la CPI, ordenó medidas contra la corte después de no haber logrado que el tribunal dejara de investigar posibles crímenes de guerra cometidos por militares estadounidenses en Afganistán.

Pero Estados Unidos también citó el trato dado por la CPI a Israel, aliado suyo.

Un "tribunal político"

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, condenó la decisión este viernes.

"Hoy, el tribunal probó una vez más que es un órgano político y no una institución judicial", declaró Netanyahu en un comunicado, considerando que, con su decisión, la CPI socavaba el "derecho de las democracias a defenderse contra el terrorismo”.

En cambio, el primer ministro palestino, Mohamed Shtayyeh, afirmó que el fallo de la CPI era una "victoria para la justicia, la justicia y la humanidad, para los valores de verdad, justicia y libertad, y para la sangre de las víctimas y sus familias”.

Pero el departamento de Estado estadounidense indicó que Israel no debería estar regido por la Corte porque no es miembro de ella.

"Tenemos serias preocupaciones sobre los intentos de la CPI de ejercer su jurisdicción sobre el personal israelí. Siempre hemos mantenido la posición de que la jurisdicción de la corte debería estar reservada a los países que lo consientan o que sean remitidos por el Consejo de Seguridad de la ONU", declaró a la prensa el portavoz del departamento de Estado, Ned Price.

 

Sin embargo, la organización Human Rights Watch (HRW) dijo que se trataba de un fallo "crucial", añadiendo que es "el momento de que los autores, israelíes y palestinos, de los abusos más graves" rindan cuentas ante la justicia.

"La decisión de la CPI finalmente ofrece una esperanza real de justicia a las víctimas de crímenes graves tras medio siglo de impunidad", afirmó Balkees Jarrah, director de Justicia Internacional de HRW en un comunicado.

Bensouda, que abandonará el cargo el próximo junio, desea que la CPI se encargue de una investigación preliminar de cinco años, tras la guerra de 2014 en la Franja de Gaza.

Israel y Estados Unidos, condenaron fuertemente la acción del tribunal cuando la fiscal solicitó esta investigación en profundidad.

Asimismo, Bensouda pidió al actual presidente estadounidense, Joe Biden, que retire las sanciones ordenadas por Trump contra ella.

La CPI no tiene una fuerza policial propia que se encargue de ejecutar órdenes de arresto, sino que confía en la voluntad de los Estados para aplicarlas y, de momento, es poco probable que Israel entregue de forma voluntaria a eventuales sospechosos de crímenes de guerra.

Asimismo, cabe la posibilidad de que miembros de grupos armados palestinos también sean investigados por la CPI, pues en informes públicos de la oficina de Bensouda se menciona el lanzamiento de cohetes desde la Franja de Gaza hacia territorio de Israel.

Con información de AFP y EFE

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