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China vive el peor momento de la pandemia con los Juegos Olímpicos a la vuelta

Beijing, la capital china, será sede de los juegos de invierno desde el 4 de febrero, pero los brotes de Covid-19 en algunas ciudades cercanas podrían complicar la celebración.
vie 14 enero 2022 05:04 AM
Residentes de la ciudad de Anyyang, bajo confinamiento desde el martes, se forman para que les tomen una muestra para una prueba de COVID-19.
El martes, China confinó a los cinco millones de habitantes de la ciudad central de Anyang para contener un brote de la contagiosa variante ómicron del COVID-19.

El sueño olímpico de China podría volverse una pesadilla. Y sí, es por la variante Ómicron del COVID-19.

Los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022 eran la oportunidad perfecta para que China le mostrara al mundo lo exitosa que había sido su estrategia de tolerancia cero a la pandemia que surgió en su territorio hace poco más de dos años.

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Este evento convertirá a la capital china en la primera ciudad en haber albergado citas olímpicas de invierno y de verano, por lo que las autoridades no quieren permitirse ningún error.

China espera tranquilizar a la población y garantizar que la cita olímpica no va a alterar la vida sin covid, relativamente habitual en el país a excepción de algunos rebrotes esporádicos.

China confina a medio millón de personas por brote de covid en motor económico

Sin embargo, el país asiático enfrenta uno de los momentos más complicados de la pandemia, con ciudades de millones de habitantes confinadas y cientos de casos de transmisión local, algo que no pasaba desde marzo de 2020.

Ómicron ha planteado nuevos retos a la estrategia china para acabar rápidamente con los brotes, que ha adquirido carácter de urgencia antes de los Juegos que comenzarán el 4 de febrero, mientras que este mes comienza la ajetreada temporada de viajes del Año Nuevo Lunar.

El jueves 13 de enero, la Comisión Nacional de Sanidad de China anunció la detección de 190 nuevos pasos positivos de COVID-19, 124 de ellos por transmisión local.

Estos casos de transmisión comunitaria se registraron en las provincias de Henan (en el centro, 76), Tianjin ( en el norte, 41), Shaanxi (norte, 6) y Guangzhou (en el sur, 1).

Los 66 contagios restantes, hallados entre viajeros procedentes del extranjero, se detectaron en diversas regiones del país, pero la mayoría de ellos se hallaron en las megalópolis de Shanghái y Guangzhou, con 31 y 17 casos cada una.

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Ambas ciudades constituyen dos de las principales puertas de entrada a China, que mantiene sus fronteras prácticamente cerradas desde marzo de 2020.

Las autoridades sanitarias también informaron el jueves de la detección de 31 casos asintomáticos, 9 de ellos locales, aunque el gobierno chino no los computa como casos confirmados a menos que manifiesten síntomas.

El número total de contagiados activos en la China continental asciende a 3,460, 10 de los cuales se encuentran graves.

Según las cuentas de la institución, desde el inicio de la pandemia, se infectaron 104,379 personas en el país, entre las que 96,283 lograron recuperarse y 4,636 fallecieron.

Una estrategia puesta a prueba

China, que en el primer semestre de 2020 había ya controlado en gran parte el virus aparecido en diciembre de 2019 en el centro del país, sigue una política de cero covid basada en cierres focalizados, restricciones fronterizas y cuarentenas prolongadas.

Su estrategia se vio presionada por un brote en Xi'an, el más grande del país desde marzo de 2020, y por la aparición de la variante ómicron. La ciudad enfrenta su tercera semana de cuarentena para erradicar el brote que acumula cerca de 2.000 casos.

En la región de Henan, cercana a Xi'an, al menos tres ciudades enfrentan brotes del coronavirus.

La capital provincial de Zhengzhou cerró escuelas y restaurantes y la ciudad de Yuzhou ordenó la semana pasada a su millón de habitantes permanecer en casa.

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La ciudad portuaria de Tianjin, en el norte de China, informó el jueves de un aumento de las infecciones por COVID-19, al tiempo que intensificaba sus esfuerzos para frenar un brote que ha propagado la variante ómicron, altamente transmisible, a otra ciudad.

La unidad en China del Grupo Volkswagen dijo que había cerrado una planta de vehículos gestionada conjuntamente con el Grupo FAW en Tianjin, así como una fábrica de componentes desde el lunes debido al brote.

Tianjin, situada a unos 100 kilómetros de la capital, Beijing, informó el miércoles de 41 infecciones de transmisión interna con síntomas confirmados, frente a las 33 del día anterior, según datos de la Comisión Nacional de Salud.

Dalian, en el noreste del país, también informó de que una persona llegada de Tianjin había dado positivo en las pruebas de ómicron, según las autoridades de la ciudad. La situación del virus era "en gran medida controlable".

El martes, China confino a los cinco millones de habitantes de la ciudad central de Anyang para contener un brote de la contagiosa variante ómicron del COVID-19, informó la prensa estatal.

Las autoridades de Anyang anunciaron la medida la noche del lunes, cuando ordenaron a los residentes permanecer en casa y no circular en vehículos particulares, informó la agencia estatal Xinhua.

Todos los comercios no esenciales fueron cerrados y se lanzó una campaña de pruebas masivas "para responder a la severa situación de control epidémico y evitar estrictamente la propagación del brote del virus ómicron", publicó la agencia.

Los casos de Anyang, en la provincia de Henan, están ligados a un foco contagioso en la ciudad norteña de Tianjin, a 400 km de distancia.

El número de casos en Tianjin y Anyang es minúsculo comparado con los brotes en muchos otros países, aunque el número de infecciones locales por ómicron no está claro. Aun así, las autoridades impusieron restricciones a los desplazamientos dentro y fuera de las ciudades.

Varias ciudades de China han ordenado la cuarentena para los visitantes recientes de las dos ciudades. Beijing es una de las muchas ciudades que instan a la gente a no moverse durante las vacaciones del Año Nuevo Lunar.

Citando el riesgo de ómicron y la necesidad de mantener la seguridad de los Juegos Olímpicos, los funcionarios de la capital animaron a los viajeros de las ciudades satélite a trabajar desde casa.

Unos juegos “seguros”

A pesar de esta situación, los organizadores de los juegos se muestran tranquilo sobre la realización de esos.

El martes, el Comité Organizador de Beijing para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 afirmó que por el momento no contempla confinar la capital china ante el reciente aumento de casos de coronavirus registrados en China en los últimos días.

El confinamiento de la ciudad durante la celebración de los Juegos "está de momento descartada", aseguró hoy Huang Chun, funcionario del Comité Organizador de Beijing 2022, citado por los medios locales.

Según Huang, pese a que la variante ómicron se ha detectado ya en algunas ciudades chinas como Tianjin, a unos 80 kilómetros de Beijing, "la situación está bajo control”.

"Nos ceñiremos a las medidas de prevención ya planteadas. A menos que haya un gran brote durante el evento, no hay necesidad de ajustarlas. Ahora mismo confinar Pekín no es una opción, pero siempre hay margen de maniobra para cambiar de política si fuera necesario", anunció Huang.

En el mismo tono, el Comité Olíimpico Internacional informó que confía en que se llevarán a cabo los Juegos Olímpicos “de forma segura” y bajo un estricto protocolo sanitario, que incluye pruebas PCR para todos los participantes.

El director de operaciones de los Juegos Olímpicos, Pierre Ducrey, explicó el miércoles en rueda de prensa que los brotes de COVID-19 que se están produciendo en China no afectarán al evento debido a que los deportistas permanecerán en la "burbuja olímpica" y no tendrán contacto directo con nadie del exterior.

¿En qué consiste la "búrbuja olímpica" de Beijing?

Los Juegos se celebrarán en sintonía con la estrategia china de 'cero covid' y con la amenaza de la contagiosa variante ómicron.

Además, se exigirá una cuarentena previa de 21 días tras llegar a Beijing a aquellos que no estén vacunados.

"La Villa Olímpica es un espacio pensado para reducir al máximo el riesgo de contagio, toda la población estará vacunada y la mayoría con dosis de refuerzo, se someterán a pruebas PCR cada día y se seguirán respetando las medidas de seguridad sanitaria ya conocidas", añadió.

Ducrey hizo, no obstante, un llamamiento a equipos y organizadores para que extremen la precaución en estos días previos al inicio de la cita olímpica, ya que todos aquellos deportistas que contraigan la enfermedad no podrán participar en las competiciones hasta que no presenten dos pruebas PCR negativas con una diferencia de 24 horas.

“Todas las pruebas serán revisadas por un equipo médico compuesto por profesionales chinos y extranjeros”, apuntó Ducrey.

Además, tal y como confirmaron desde el COI, aquellos deportistas que se encuentren confinados tras dar positivo en los test pero que no presenten síntomas contarán con algunas facilidades, como acceder a gimnasios o pistas de entrenamiento privadas.

Por último, el directivo del COI aclaró que no se impondrá cuarentena a los contactos cercanos a un positivo dentro de la Villa Olímpica, pero señaló que serán sometidos a dos pruebas PCR diarias durante siete días.

El sistema de burbujas se pondrá oficialmente en marcha el 23 de enero de 2022 (los Juegos se celebrarán del 4 al 20 de febrero) y terminará al final de los Paralímpicos de Invierno (del 4 al 13 de marzo), aunque ya hay personal trabajando dentro de la burbuja desde el pasado 4 de enero.

Con información de AFP, EFE y Reuters

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