En 2015, durante las operaciones de rescate tras un sismo devastador, hubo múltiples accidentes de helicóptero que se cobraron más de una decena de vidas.
Nepal tiene algunas de las pistas de aviación más remotas y difíciles del mundo, flanqueadas por picos nevados que representan un importante desafío incluso para pilotos consumados.
El clima también puede cambiar rápidamente en las montañas, creando condiciones de vuelo muy difíciles.
El sector de la aviación de Nepal también se ha visto afectado por la falta de entrenamiento de los pilotos y los problemas de mantenimiento.
En enero un accidente aéreo en el oeste del país mató a 72 personas, entre ellas una argentina. El avión, de la compañía Yeti Airlines, se desplomó en un desfiladero, se rompió en pedazos y estalló en llamas cuando se acercaba a la ciudad de Pokhara (centro).
En 2018, un avión de US-Bangla Airlines se estrelló cerca del aeropuerto internacional de Katmandú, conocido por su dificultad, matando a 51 personas e hiriendo gravemente a 20.
En 1992, en el accidente aéreo más mortífero de Nepal, 167 personas murieron cuando un avión de Pakistan International Airlines se estrelló al acercarse al aeropuerto de Katmandú.
Solo dos meses antes, un avión de Thai Airways se había estrellado cerca del mismo aeropuerto, matando a 113 personas.
La Unión Europea ha prohibido la entrada en su espacio aéreo de todas las compañías aéreas nepalíes por motivos de seguridad.