Sin embargo, Egede subrayó que Groenlandia mantiene su soberanía, expresando su disposición a cooperar con Estados Unidos en términos comerciales y en áreas de minería, pero siempre bajo sus propios términos. "Necesitamos hacer negocios con Estados Unidos. Hemos empezado a entablar un diálogo y a buscar oportunidades de cooperación con Trump", comentó el primer ministro.
En 2019, Trump causó una gran controversia cuando expresó su deseo de comprar Groenlandia, un ofrecimiento que fue rotundamente rechazado por el gobierno groenlandés y el de Dinamarca.
A pesar de esto, Egede expresó que la isla, que aspira a una eventual independencia de Dinamarca, está abierta a explorar nuevas oportunidades con la administración de Trump, sobre todo en sectores estratégicos. “Tenemos que hacer comercio con Estados Unidos”, añadió Egede.
Además de su ubicación geopolítica, Groenlandia posee vastas reservas de minerales y petróleo sin explotar. Aunque la prospección de petróleo y uranio está actualmente prohibida, los recursos naturales de la isla siguen siendo un punto de atracción para inversionistas internacionales.
En este sentido, Egede reiteró que Groenlandia está "entrando en una nueva era", donde la isla, con una población de apenas 57,000 habitantes, busca consolidarse como un actor clave en el escenario global.
El primer ministro cerró su declaración dejando claro que las decisiones sobre el futuro de la isla corresponden exclusivamente a su pueblo. “No queremos ser daneses. No queremos ser estadounidenses. Por supuesto, queremos ser groenlandeses”, concluyó Egede.