Mahmoud Khalil, cabeza visible del movimiento de protesta en Columbia, fue detenido el 9 de marzo por "los oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS)", dijo el sindicato Student Workers of Columbia en un comunicado, luego de que el presidente estadounidense prometiera deportar a estudiantes propalestinos que se manifestaran.
Khalil tenía residencia permanente en el momento de su arresto, lo que llevó a miles de personas a firmar una petición para pedir su liberación.
La detención cumple con "las órdenes ejecutivas del presidente Trump que prohíben el antisemitismo, y están en coordinación con el Departamento de Estado”, dijo el DHS.
El presidente amenazó en un mensaje en su red Truth Social con aplicar las mismas medidas contra otros manifestantes del campus, a los que, sin pruebas, acusó de ser "agitadores a sueldo".
"Encontraremos, detendremos y deportaremos de nuestro país a estos simpatizantes del terrorismo... para que no vuelvan nunca más", escribió Trump.
La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) calificó la detención "sin precedentes, ilegal y antiestadounidense".
Sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que esta detención, no choca con el respeto a la libertad de expresión.
"Se trata de personas que, para empezar, no tienen derecho a estar en Estados Unidos", dijo Rubio a periodistas en un viaje hacia Arabia Saudita. "Se te puede negar (el visado) si nos dices cuando lo solicitas 'Hola, estoy tratando de ingresar en Estados Unidos como estudiante y soy un gran partidario de Hamás'", agregó.