“Se están produciendo grandes combates, intensos y enormes, vamos a controlar todas las partes de Gaza”, declaró Netanyahu en un mensaje en video. Reafirmó su compromiso con lograr una “victoria completa”, tanto en la liberación de los 58 rehenes que Hamás aún mantiene en Gaza, como en la destrucción total del grupo miliciano palestino.
Las fuerzas armadas israelíes iniciaron el viernes una nueva fase de su operación militar, denominada “Carros de Gedeón”. El lunes, emitieron advertencias a los residentes de Jan Yunis para que se trasladaran a la costa ante un “ataque sin precedentes”. El ejército informó que atacó 160 objetivos en las últimas 24 horas, entre ellos posiciones antitanque, túneles y un punto de almacenamiento de armas.
Durante la noche, al menos 20 palestinos murieron en bombardeos, informaron médicos locales. En paralelo, medios palestinos reportaron que una fuerza encubierta israelí mató al comandante Ahmed Sarhan, de los Comités de Resistencia Popular, aliado de Hamás, durante una incursión en Jan Yunis. Testigos indicaron que los soldados ingresaron disfrazados de desplazados, abrieron un agujero en una pared y ejecutaron al líder miliciano antes de llevarse a su esposa y a uno de sus hijos.
“Como ven, entraron, abrieron un agujero en la pared, entraron en la casa y ejecutaron al padre y se llevaron a un niño de 11 años y a su madre y se marcharon”, declaró Mohammed Sarhan, familiar del comandante, de acuerdo con Reuters.
Presión por la ayuda y advertencias de hambruna
Netanyahu anunció el levantamiento parcial del bloqueo a la ayuda humanitaria en Gaza, luego de que senadores estadounidenses le advirtieran que la situación estaba deteriorando el apoyo internacional.
“Nuestros mejores amigos en el mundo me dicen: ‘Están perdiendo el apoyo. Están cruzando una línea roja, un punto en el que podríamos perder el control’”, afirmó el primer ministro israelí en su mensaje.
Israel bloqueó la entrada de ayuda humanitaria desde marzo, antes del colapso de una tregua de dos meses. La comunidad internacional, incluidas agencias de Naciones Unidas, alertan sobre el riesgo de hambruna entre los 2.3 millones de habitantes de Gaza. En respuesta, Israel autorizó el ingreso de cantidades limitadas de alimentos.
Medios palestinos reportaron que se permitió la entrada de 50 camiones con harina, aceite y legumbres, mientras que medios israelíes señalaron que nueve camiones con comida para bebés llegarían en las próximas horas. Nahed Shheibar, empresario dedicado al transporte de ayuda, pidió a la población no interceptar ni saquear los camiones.