Fuerzas especiales estadounidenses atacaron en la madrugada del 3 de enero Caracas y sus alrededores, y se llevaron a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, acusados de narcotráfico y terrorismo ante un tribunal de Nueva York.
La audaz operación militar de Estados Unidos provocó la condena de gobiernos de izquierda de la región, como Colombia, México o Brasil, y el apoyo de los aliados de Washington, como Argentina o El Salvador.
Tras la operación, Trump dijo que Petro debería "cuidarse el trasero”.
, así que sí, tiene que cuidarse el trasero", dijo Trump en una conferencia de prensa al referirse al mandatario izquierdista, con quien ha tenido enfrentamientos en los últimos meses.
Petro calificó las acciones de Washington como un "ataque a la soberanía" de América Latina y afirmó que provocaría una crisis humanitaria.
Trump también amenazó a Cuba. "Cuba es un caso interesante. Ese sistema no ha sido muy bueno para Cuba. El pueblo lleva sufriendo muchos años", comentó Trump.“Creo que Cuba será algo de lo que acabaremos hablando", añadió.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que el gobierno de la isla comunista debería estar preocupado.
Rubio, de orígen cubano, agregó que "Cuba es un desastre" y que el país está "dirigido por hombres incompetentes y seniles".
Trump también amenazó la semana pasada con atacar a los cárteles del narcotráfico en México. Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó la presencia de tropas estadounidenses en México para combatir al narcotráfico.