¿"Formalidad vacía"?
En 2023, Rusia suspendió un elemento clave del Nuevo START, que permitía las inspecciones, debido al fuerte deterioro de las relaciones con la administración del presidente estadounidense Joe Biden por la invasión rusa de Ucrania.
Alexander Khramchikhin, analista militar ruso, dijo que las dos potencias ya habían indicado que harían lo que quisieran.
"Está claro que el tratado ha llegado a su fin", afirmó. "Es solo una formalidad vacía que desaparecerá".
Vassily Kashin, director del Centro de Estudios Europeos e Internacionales Integrales en Moscú, dijo que Rusia observaría si Estados Unidos aumenta su arsenal nuclear y, de ser así, reaccionará.
"Pero si los estadounidenses no toman medidas drásticas, como la instalación de ojivas, lo más probable es que Rusia simplemente espere, observe y guarde silencio", dijo.
El factor China
El tratado Nuevo START limitó a Rusia y Estados Unidos a un máximo de 1,550 ojivas nucleares estratégicas desplegadas cada uno, una reducción de casi el 30% con respecto al límite anterior establecido en 2002.
También limita el número de lanzadores y bombarderos pesados a 800 para cada país, aunque esta cantidad sigue siendo más que suficiente para destruir la Tierra.
Durante su primer mandato, y ante la inminente expiración del Nuevo START, Trump insistió en que un nuevo tratado incluyera a China, cuyo arsenal está creciendo rápidamente, aunque todavía es considerablemente menor que el de las otras dos potencias.
Francia y Reino Unido, aliados de Estados Unidos, también poseen arsenales nucleares, aunque a menor escala, mientras que India, Pakistán, Israel y Corea del Norte tienen armas nucleares, pero no forman parte de los acuerdos internacionales.