"No se nos ha confiado la responsabilidad y oportunidad de gobernar. Felicito al partido ganador", afirmó.
Magyar dijo que Orbán le concedió la victoria en las elecciones parlametarias en una llamada. "Acaba de llamar para felicitarnos en nuestra victoria", escribió Magyar en redes sociales.
De acuerdo con los datos de la Oficina Electoral, tras el escrutinio del 66.69% de las papeletas, el partido Tisza de Magyar puede atribuirse 137 de los 199 escaños de la Asamblea húngara, una supermayoría de dos tercios que le permite llevar a cabo reformas constitucionales.
Orbán, un ejemplo para la extrema derecha
Orbán, de 62 años, se ha convertido en una referencia de la ultraderecha internacional, tanto dentro como fuera de Europa por sus posturas contrarias a la inmigración y su oposición a los derechos LGTBQ y su rechazo al continuo apoyo de los occidentales a Ucrania en su guerra contra Rusia.
Orbán ha convertido este país de 9.5 millones de habitantes en un modelo de democracia antiliberal.
Entre los dirigentes de la UE, es una excepción por su cercanía al presidente ruso Vladimir Putin, y ha criticado las sanciones del bloque contra Rusia desde que este país invadió Ucrania en 2022.
El líder del partido oficialista Fidesz ha recibido el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump.
"Afortunadamente, tenemos muchos amigos en el mundo. De América a China, pasando por Rusia y el mundo turco", declaró Orbán, tras votar, y dijo que no permitirá que Bruselas "prive" a Hungría de "su futuro y su soberanía".
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, visitó Budapest esta semana para apoyar a Orbán y criticar la injerencia de los "burócratas de Bruselas".
El propio Trump multiplicó los mensajes el viernes, prometiendo poner la "potencia económica" de Estados Unidos al servicio de Orbán, que encarna la lucha contra la inmigración y la defensa de la "civilización occidental".