"En este momento, mientras hablo, no tenemos ningún plan para la próxima ronda de negociaciones y no se ha tomado ninguna decisión al respecto", declaró el portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, que puso en duda la "seriedad" de Washington en el proceso diplomático.
La víspera, la agencia oficial IRNA había mencionado la ausencia de una "perspectiva clara de negociaciones fructíferas".
El presidente estadounidense, Donald Trump, también ha acusado a Teherán de violar la tregua atacando buques en el estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio mundial que Irán prácticamente ha cerrado por completo.
La delegación de Washington debía partir hacia Pakistán "pronto", dijo a la AFP una fuente cercana al plan de Estados Unidos este lunes, mientras que Trump dijo a la cadena PBS News que "se supone que [los iraníes] deben estar allí. Nosotros acordamos estar allí".
El mandatario advirtió que si el alto el fuego termina sin un acuerdo de paz "entonces empezarán a explotar muchas bombas", y en declaraciones a Bloomberg News precisó que era "altamente improbable" que prorrogara la tregua de dos semanas.
El alto al fuego expira en teoría el martes por la noche, hora de Teherán, aunque en sus declaraciones a Bloomberg Trump afirmó que la tregua terminaría un día después, el miércoles por la noche (hora de Washington).
Ante el repunte de las tensiones, los precios del petróleo volvieron a subir.
Un pesimismo parecido al de los mercados podía sentirse este lunes en las calles de Teherán, pese a que las autoridades anunciaran la reapertura de los principales aeropuertos de la capital.
"Veamos qué pasa el martes. Lo único que han mostrado los 50 días de guerra es que a nadie le importa el pueblo iraní", dijo una doctora en biología de 30 años.
Saghar, una iraní de 39 años que no quiso dar su apellido, apuntó que a la gente de su país le quedan pocas esperanzas, pues se ve afectada tanto por el impacto de la guerra como por la represión gubernamental.