Como respuesta, Trump reprochó a Meloni en una entrevista para el diario italiano Corriere della Sera su supuesta falta de voluntad para ayudar en la guerra con Irán. "Me ha sorprendido. Pensaba que tenía valentía, pero me equivoqué”, dijo el estadounidense.
Una buena noticia para los adversarios de EU
La falta de respeto de Trump a las instituciones y al derecho internacional, de acuerdo con especialistas consultados por Expansión, puede servir como ejemplo a adversarios de Trump sobre que las reglas no importan.
“El mensaje que está dando Trump y que están dando los Estados Unidos con esto es que, por un lado, de momento, en el inmediato, el transgredir los límites del derecho internacional no tiene consecuencia alguna”, dijo Ramírez Uresti.
La especialista en negociación internacional señala que esto puede provocar que puedan haber otros casos como la intervención de Venezuela de enero , que violó el derecho internacional, pero también casos como los de la Franja de Gaza —considerado un genocidio cometido por Israel, de acuerdo con un comité de Naciones Unidas y organizaciones de defensa de los derechos humanos— o la invasión de Rusia a Ucrania.
China, el principal rival de Estados Unidos, quizás es el país que observa con más atención las acciones de Trump.
“China está aprendiendo de las tácticas militares, de la falta de estrategia, de la falta de planeación, pero sobre todo, de cómo Estados Unidos está asumiendo un liderazgo que lo está volviendo débil, que lo está haciendo perder recursos, pues que no son infinitos en una guerra que no lleva nada”, afirmó López.
Un legado difícil
Ramírez Uresti apuntó que el gobierno de Donald Trump no durará para siempre, ya sea porque el republicano termine su segundo periodo en 2029 o porque sea removido del cargo, una posibilidad que vuelve a tocar las puertas en Washington, por lo que es importante pensar en el legado que dejará para Estados Unidos.
Para López, el sucesor de Trump, ya sea republicano o demócrata, deberá tomar varias acciones para rearmar los lazos de Estados Unidos con el mundo, algo que Joe Biden intentó durante su presidencia.
Por ejemplo, deberá reintegrar a Trump a las organizaciones internacionales de las que Trump lo retiró, como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Acuerdo de París. También tendrá que impulsar una fuerte diplomacia para rehacer los lazos diplomáticos con Europa y Asia.