A los cortes de electricidad de hasta 20 horas al día se suma la inflación galopante, que ha disparado los precios de los productos básicos, y la acumulación montañas de basura en las calles de La Habana.
Por su parte, Donald Trump alterna las amenazas con las ofertas de diálogo con la isla, pero rebajó las perspectivas de tomar medidas contra Cuba tras la inculpación de Castro.
"No habrá una escalada, no hace falta. Se está cayendo a pedazos. Realmente perdieron el control de Cuba" declaró el mandatario estadounidense el miércoles.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, afirmó en X que los cargos carecen de fundamento jurídico y solo buscan "engrosar el expediente que fabrican para justificar el desatino de una agresión militar a Cuba".
Los analistas no tardaron en establecer comparaciones con Venezuela, donde el gobierno estadounidense se valió de una acusación interna para justificar una acción militar en enero que derrocó y destituyó al presidente Nicolás Maduro, un firme aliado de Cuba.
"La idea es decir: 'Podemos hacerle lo mismo que hicimos a Nicolás Maduro'", explicó a AFP Christopher Sabatini, investigador principal para Latinoamérica en Chatham House.
"El ejército sin duda defendería a Cuba" en caso de una intervención militar estadounidense, afirmó Sabatini. "Si el pueblo lo haría o no, es difícil de decir".
"Creo que mucha gente en Cuba quiere un cambio. Basta con ver las noticias que llegan de Cuba para darse cuenta de su desesperación", agregó.
Iris Herrera, una trabajadora autónoma de 58 años, afirmó que le preocupa una intervención militar. "Yo soy revolucionaria y quiero a mi revolución, y yo no estoy de acuerdo con una guerra de Estados Unidos aquí en Cuba", dijo a AFP. "Es inhumana, porque van a haber muertos, van a haber muchos muertos", agregó.
En el plano internacional, China encabezó la reacción ante la acusación contra Raúl Castro, instando este jueves a Estados Unidos a "dejar de esgrimir el garrote de las sanciones y el garrote judicial contra Cuba, y dejar de amenazar con el uso de la fuerza a cada paso".
Rusia declaró el jueves que la inculpación contra el líder cubano se trataba de un acto que roza la. Violencia.
"Consideramos que la presión que se está ejerciendo sobre Cuba no puede ser justificada", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a los medios estatales rusos. "Creemos que, bajo ninguna circunstancia, deben utilizarse esos métodos —que rozan la violencia— contra jefes de Estado", ya sea que están en el cargo o que fueron mandatarios.