A lo largo del día, las imágenes captadas en la capital mostraban a los equipos de rescate extinguiendo incendios y rebuscando entre los escombros de viviendas, centros comerciales, museos, teatros, escuelas y universidades gravemente dañados.
Los sistemas de defensa aérea interceptaron 549 de los drones y 55 de los misiles lanzados, según la Fuerza Aérea.
Las explosiones hicieron temblar un edificio residencial cerca del distrito gubernamental, mientras decenas de personas se refugiaban en una estación de metro subterránea en el centro de la ciudad, según periodistas de AFP.
Sofia Melnichenko, de 21 años, pensaba que estaba a salvo, "pero entonces se oyeron tres fuertes explosiones y, tras la cuarta, el techo del metro empezó a desmoronarse", explicó a AFP. "Reinaba el caos total. Los niños empezaron a gritar, la gente estaba presa del pánico", añadió.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, indicó que Rusia utilizó un misil hipersónico Oreshnik y que 69 personas fueron heridas en la capital.
"Tres misiles rusos contra una instalación de abastecimiento de agua, un mercado incendiado, decenas de edificios residenciales dañados, varias escuelas, y él [Putin] lanzó su 'Oreshnik' contra Bila Tserkva", en la región de Ucrania, denunció Zelenski en Telegram.
"Están completamente locos", apostilló.
El presidente ruso, Vladimir Putin, había amenazado con tomar represalias por un ataque ucraniano contra un liceo en una región ucraniana ocupada por Moscú.
Misil hipersónico
El ejército ruso confirmó que lanzó un misil Oreshnik y afirmó que lo hizo "en respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra infraestructuras civiles en territorio ruso".
Sin embargo, negó haber atacado a civiles y aseguró que había atacado puestos de mando del ejército y los servicios de inteligencia ucranianos.
Según las autoridades ucranianas, los bombardeos rusos también dejaron doce heridos en la región de Járkov, en el noreste del país; 11 en la de Cheraski (centro) y siete en la Dnipropetrovsk (este).