Camp David, la casa de descanso de los presidentes de EU a la que Trump casi no va
El republicano, un magnate inmobiliario, que suele preferir su casa en Mar-A-Lago para negociaciones importantes, convoca a su gabinete a una inusual reunión.
“Camp David ha ofrecido a los presidentes una oportunidad de soledad y tranquilidad, así como un lugar ideal para recibir a líderes extranjeros”, indica la Casa Blanca en su sitio web.(FOTO: Chip Somodevilla/Getty Images)
La presión creciente para terminar con la guerra en Irán obliga al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a tomar decisiones inusuales. La más reciente es la convocatoria a todo su gabinete a una reunión en Camp David, la residencia presidencial de verano.
Se espera que todos los miembros del Gabinete asistan a la reunión, incluida la directora saliente de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, de acuerdo con un reporte de Fox News.
La elección de Camp David retiro aislado en las montañas de Maryland, al que Trump casi nunca va, refleja la naturaleza delicada de las discusiones.
¿Qué es Camp David?
Camp David es el la residencia de campo del presidente de Estados Unidos. Se ubica en Catoctin Mountain Park en el condado de Frederick en Maryland, a unos 100 kilómetros de Washington D.C. Su nombre en clave es Instalación de Apoyo Naval Thurmont.
Camp David fue escenario de los acuerdos de 1978 entre Israel y Egipto bajo la presidencia de Jimmy Carter.(FOTO: Getty Images/Getty Images)
“Camp David ha ofrecido a los presidentes una oportunidad de soledad y tranquilidad, así como un lugar ideal para recibir a líderes extranjeros”, indica la Casa Blanca en su sitio web.
La construcción comenzó en 1935 y finalizó en 1938. En 1942 el presidente Franklin D. Roosevelt lo convirtió en un refugio presidencial y lo rebautizó como "Shangri-La", en honor al paraíso ficticio del Himalaya. La casa fue modelada a partir de la residencia de vacaciones de invierno de Roosevelt en Warm Springs, Georgia.
La residencia obtuvo su nombre actual gracias al presidente Dwight D. Eisenhower (1953-1961), quien la bautizó en honor a su nieto David.
Importancia para la diplomacia estadounidense
Camp David se ha utilizado ampliamente para acoger a dignatarios extranjeros. El primer ministro Winston Churchill de Reino Unidos asistió a la primera reunión de este tipo en mayo de 1943.
Esta residencia ha sido escenario en el pasado de importantes iniciativas diplomáticas encabezadas por Estados Unidos, incluidos los acuerdos de 1978 entre Israel y Egipto bajo la presidencia de Jimmy Carter.
Esta residencia secundaria alojó una fallida cumbre israelí-palestina en 2000 durante el mandato de Bill Clinton.(FOTO: The White House/Getty Images)
Trump prefiere Mar-a-Lago
Trump, sin embargo, ha sido un visitante poco frecuente de esta residencia presidencial secundaria. El mandatario, un magnate inmobiliario acostumbrado al lujo, se refirió en 2017 a Camp David como un lugar “muy rústico”.
Durante su primer mandato (2017-2021), Trump dijo que había cancelado una cumbre prevista con líderes talibanes en Camp David tras un ataque contra fuerzas estadounidenses.
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El gobernante solo ha estado dos veces en su segundo mandato. La primera fue pocos días antes de que Estados Unidos lanzara ataques contra el programa nuclear iraní en junio de 2025.
Trump ha preferido por pasar los días de descanso en sus propiedades, especialmente en Mar-a-Lago, su club en West Palm Beach, del sur de Florida, y que había bautizado como la “Casa Blanca de Invierno”.
En su primer periodo al frente de Estados Unidos recibió al presidente chino Xi Jiping y al entonces primer ministro japonés, Shinzo Abe, solo por mencionar a algunos.
Mar-A-Lago en Florida se consolidó como la residencia secundaria de Trump y un centro diplomático clave en su segunda presidencia. En una sala de esta mansión, el republicano supervisó el operativo militar para capturar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el 3 de enero de este año.
Trump compró en 1985 esta propiedad construida por Marjorie Merriweather Post, una de las mujeres más ricas de Estados Unidos, medio siglo antes. La convirtió en un refugio para escapar de los duros inviernos de Nueva York.
"Mar-a-Lago es la otra Casa Blanca y el presidente la usa como una casa diplomática, a donde convoca a los jefes de Estado y reúne a los grandes recaudadores de fondos”, dijo Felix Lasarte, abogado de Trump en Florida, a la BBC Mundo.