El conflicto en Irán
La guerra en Medio Oriente es la que involucra a más participantes en el Mundial. Estados Unidos, uno de los anfitriones del torneo, lanzó en conjunto con Israel una ofensiva contra Irán, cuya selección clasificó el año pasado a la competencia. Como resultado de los ataques, murió el líder supremo iraní, Ali Jamenei, así como gran parte de la cúpula iraní.
En junio del año pasado, el gobierno de Donald Trump ya había ordenado un bombardeo contra las instalaciones nucleares de Irán, que, de acuerdo con Washington, fueron destruidas. A pesar de esto, el líder republicano recibió el Premio FIFA de la Paz en diciembre de 2025.
El conflicto iniciado en febrero se extendió rápidamente por múltiples frentes y envolvió a la región, a la vez que sumió en el caos los mercados energéticos mundiales. Arabia Saudita y Qatar, dos países que serán representados en el torneo, han sido objetivos de las represalias iraníes, además, son de los más afectados por el cierre del Estrecho de Ormuz.
Irán y Estados Unidos firmaron un alto al fuego vigente desde el 8 de marzo, pero en los últimos días, Washington ha ordenado ataques a instalaciones militares al sur del la república islámica, lo que Teherán considera una violación de la tregua.
Este conflicto ha afectado a lo deportivo. Clasificado para su cuarta fase final consecutiva, Irán debe disputar sus partidos de la primera fase en Estados Unidos, país con el que no mantiene relaciones diplomáticas desde 1980, a raíz de la crisis de los rehenes en Teherán.
En marzo, después del estallido el conflicto, Trump dijo que quizás sería mejor que la selección iraní no jugara en Estados Unidos por “su seguridad”. La FIFA rechazó la posibilidad de mover esos juegos a México.
Después de semanas de incertidumbre, la selección iraní estableció su campamento en Tijuana, ciudad fronteriza del norte de México
"Estados Unidos no quiere que la selección iraní se quede a pernoctar", explicó la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en su conferencia de prensa del lunes. "Entonces nos preguntaron, '¿pueden pernoctar en México? Dijimos sí, sin problema'".