Esta semana, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra el principal exportador de petróleo, atacando a los petroleros saudíes en el Mar Rojo.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, insistió en que no se podía culpar a Teherán de la situación y se ofreció a ayudar a iniciar un diálogo entre los hutíes y los saudíes, argumentando que "no hay una solución militar al problema".
La amenaza al transporte marítimo se produce en paralelo con el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, que se ha convertido en el principal punto de conflicto entre Teherán y Washington en medio de la reanudación de las hostilidades entre ambas partes.
La Guardia Revolucionaria iraní informó el sábado que sus fuerzas interceptaron cuatro barcos que intentaban transitar por ese punto estratégico en las últimas 24 horas.
Según el organismo de control de operaciones de comercio marítimo del Reino Unido, el sábado se registró un nuevo incidente cerca del estrecho de Ormuz en el que se vieron involucrados un buque cisterna y fuerzas militares no especificadas.
Estados Unidos no anunció ataques contra Irán, algo que no ocurría tras 13 noches consecutivas de bombardeos.
Según un informe de la plataforma de noticias Axios, el Pentágono había presentado al presidente estadounidense Donald Trump un plan para una decimocuarta noche de ataques, pero Trump decidió no autorizarlo, prefiriendo impulsar la reanudación de las conversaciones.
Punto de inflexión
Trump dijo el viernes que aún no había decidido si volvería a lanzar una operación a gran escala contra Irán.
"Miren, estamos hablando con ellos ahora mismo. Creo que se lo están tomando cada vez más en serio con el paso de los días, quizás por una razón obvia", dijo Trump a los periodistas.
Trump afirmó que Irán tenía que elegir entre llegar a un acuerdo o enfrentarse a un nivel de ataques "mucho mayor", después de que dos semanas de ataques estadounidenses dejaran en ruinas el alto el fuego de abril.
La guerra que Trump predijo que duraría cuatro o cinco semanas se acerca ya a su quinto mes y está afectando a los índices de aprobación del republicano de cara a las cruciales elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos en noviembre.
Trump añadió que no sabía cuál sería el "punto de inflexión" para tomar una decisión, pero reiteró que su línea roja sería que Irán estuviera cerca de desarrollar un arma nuclear.