Trump abre Venezuela al capital estadounidense
El gobierno de Trump impulsó la llegada de compañías estadounidenses con el argumento de que el capital y la tecnología pueden recuperar la industria petrolera venezolana.
Chris Wright, secretario de Energía de Estados Unidos, calificó la operación como un acuerdo histórico para la relación bilateral y aseguró que Washington busca convertir al hemisferio occidental en el centro del sistema energético mundial.
La estrategia avanzó mientras la guerra de Estados Unidos contra Irán presiona los precios internacionales del petróleo y los combustibles. En ese contexto, Venezuela representa una fuente cercana de crudo pesado para las refinerías estadounidenses.
Washington y Caracas ya habían anunciado en agosto un acuerdo para que Estados Unidos tomara el control de campos con un potencial estimado de 65,000 millones de barriles.
Calixto Ortega Sánchez, vicepresidente sectorial de Economía de Venezuela, afirmó que la llegada de Continental envía una señal de confianza hacia la industria energética del país.
“La decisión de una empresa de la escala de Continental de asociarse con PDVSA demuestra que las principales compañías energéticas internacionales están listas para participar en la recuperación de nuestra industria”, señaló el funcionario.
Por su parte, Heeney Capital firmó un convenio que le concede derechos operativos y de exportación durante 30 años sobre la mina de oro Choco, ubicada en el complejo industrial de El Callao, en el estado Bolívar.
La firma con sede en Nueva York desarrollará el proyecto junto con Mercuria Energy y prevé realizar una inversión inicial de hasta 1,000 millones de dólares.
Heeney Capital ya había suscrito en mayo acuerdos para comercializar oro y otros minerales venezolanos. Los convenios anteriores podrían movilizar exportaciones por 2,200 millones de dólares al año, mientras las oportunidades en aluminio, níquel y metales ferrosos añadirían hasta 3,000 millones anuales, según Mercuria.
“Nos entusiasma ser la primera empresa estadounidense en invertir en el sector minero venezolano, que consideramos el más dinámico del hemisferio occidental”, afirmó Sean Pi, cofundador de Heeney Capital.
Los acuerdos convierten en proyectos concretos el interés que Trump expresó desde enero por los recursos venezolanos . No obstante, Continental todavía debe negociar el contrato definitivo y comprobar la viabilidad productiva de Ayacucho 2, mientras Heeney Capital deberá ejecutar la inversión comprometida en una industria marcada por riesgos políticos, regulatorios y operativos.
Con información de AFP.