Trayectoria: de defender a presos políticos a juzgar genocidios
Navanethem Pillay nació en 1941 en Durban, Sudáfrica, en una familia de origen tamil. Creció bajo el apartheid, el sistema de segregación racial que restringía los derechos de la población no blanca.
Estudió Derecho en la Universidad de Natal y obtuvo estudios de posgrado en Harvard. Fue la primera mujer no blanca en abrir un despacho de abogados en Durban y destacó por defender a opositores al régimen.
En 1973 consiguió que los presos políticos de Robben Island, donde estaba encarcelado Nelson Mandela, tuvieran acceso a abogados. Tras el fin del apartheid, en 1995 se convirtió en la primera mujer perteneciente a una minoría en ser nombrada jueza del Tribunal Superior de Sudáfrica.
Su carrera internacional despegó en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda. En 1998 participó en una decisión histórica que estableció que la violación podía constituir un acto de genocidio cuando se cometía con la intención de destruir a un grupo protegido.
En 2008 fue nombrada alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, cargo que ocupó hasta 2014. Desde esa posición denunció la represión y las violaciones de derechos humanos en distintos países, incluidos Libia y Siria.
Actualmente, participa como jueza ad hoc de la Corte Internacional de Justicia en el caso en el que Gambia acusa a Myanmar de genocidio contra la minoría rohinyá.
La presidenta de la CPI, Tomoko Akane, destacó la importancia del Nobel en un momento de grandes desafíos para el orden jurídico internacional y el Estado de derecho.
El galardón incluye una medalla de oro, un diploma y 1.2 millones de dólares. La ceremonia de entrega se celebrará el 10 de diciembre en Oslo, Noruega.