“Le transmití con precisión el compromiso que hay en la sociedad venezolana para luchar por una transición que no solo permita construir instituciones democráticas sanas y estables, sino atender lo más importante que es la gente”, indicó Machado, y agregó que habló con Trump sobre la liberación de presos políticos, así como la atención a la crisis humanitaria en el país sudamericano.
Machado le dedicó el Nobel a Trump, y luego lanzó la idea de entregarle el premio, algo que la Academia noruega aclaró que no era posible.
No hubo una comunicación inmediata de la Casa Blanca sobre si Trump había aceptado la medalla de Machado, un premio que durante mucho tiempo ha buscado para sí mismo.
El Nobel Peace Center subrayó el jueves en X que los laureados podían disponer como quisieran de la medalla dorada asociada a la distinción.
Pero agregó: "Una medalla puede cambiar de manos, pero no el título de laureado del Premio Nobel de la Paz", asociado para siempre a determinadas personas u organizaciones, sin posibilidad de compartirlo o transferirlo.
La líder de la oposición venezolana llegó poco después del mediodía hora local y partió hacia las 14:30 horas (13:30 horas, tiempo del centro de México). Saludó a simpatizantes congregados en el lugar.
El presidente estadounidense "estaba impaciente" por conocer a Machado y esperaba mantener "una buena conversación productiva", dijo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, mientras la reunión aún estaba en curso.
Sin embargo, Leavitt reiteró que Machado no es la persona adecuada para liderar un cambio político en Venezuela: “Es una postura realista”.
Trump provocó un sismo dentro y fuera de Venezuela al lanzar un ataque para detener y trasladar a Estados Unidos al ahora depuesto presidente Nicolás Maduro y a su esposa, acusados de narcotráfico.