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OPINIÓN: Un cambio de escenario con el TLCAN

Seguimos pensando que la renegociación se da en un contexto de igualdad de fuerza entre las partes, y no es así; nunca lo fue, opina Iván Franco.

Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

(Expansión) — “Rápido o tomaré una ruta muy diferente” fueron las palabras que Donald Trump escribió en su carta de respuesta al próximo presidente de México.

Trump está algo desesperado, sin embargo, tiene y seguirá teniendo la sartén por el mango. Es decir, el escenario de una salida estratégica de Estados Unidos del TLCAN sigue más vivo que nunca, y puede ocurrir si México no cede a las demandas estadounidenses antes de la elección de noviembre.

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Donald Trump está negociando con fines políticos y electorales previo a la elección intermedia en su país. Para el presidente estadounidense los impactos de la renegociación del tratado son secundarios, lo que hoy importa es una negociación que venda electoralmente. ¿Qué podría ser mejor que una arrolladora victoria ante los mexicanos?

Por esta razón el gobierno estadounidense comienza a exhibir ansiedad. El Partido Demócrata mantiene una ligera ventaja en las encuestas y esto es una mala noticia para el presidente de Estados Unidos y el futuro de la gobernabilidad en aquel país.

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Además, la base electoral de votantes de Trump está ávida de una victoria estadounidense contra el vecino del sur. Ya sea con el muro, con una negociación comercial que favorezca a Estados Unidos, o bien, una expulsión masiva de migrantes indocumentados. Pero nada de esto ha pasado aún y Trump pierde empuje.

Por ello, la respuesta de Trump a López Obrador es una medida de presión para que el próximo gobierno abogue por una rápida renegociación del tratado. De hecho, ambos coinciden en concluir la renegociación prontamente.

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Por su parte, la línea negociadora del gobierno actual sigue en terreno riesgoso. La negativa de México ha sido firme en cuanto a los temas más álgidos como, las reglas de origen, los salarios, la cláusula de revisión cada cinco años y la resolución de controversias. Sin embargo, esperar a que Estados Unidos dé su brazo a torcer y suavice un poco algunas de sus peticiones excéntricas parece que ya no es un camino probable.

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Seguimos pensando que la renegociación se da en un contexto de igualdad de fuerza entre las partes, y no es así. Nunca lo fue.

Si Estados Unidos decide tomar la ruta alternativa que Trump firmó en su carta, esto implicaría un escenario distinto para México y para el futuro económico del país.

Lee: El nominado por AMLO para negociar el TLCAN ve acuerdo este año

Disolver el tratado significa una recesión económica para México y la marcha atrás de varios de los planes del nuevo gobierno. Una verdadera crisis de fin de sexenio.

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Por esta razón, la responsabilidad que tiene el equipo negociador actual, encabezado por el secretario de Economía, es monumental. El futuro económico del país y de la región se encuentra en las manos de su equipo y en las decisiones que tomen las próximas semanas y meses.

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En todo momento solo ha habido dos opciones. Que México ceda en alguna medida a las demandas de Estados Unidos o que no lo haga.

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Desde que comenzó la renegociación del TLCAN mencioné que en algún momento México tendría que ceder dadas las cartas negociadoras con las que cuenta. Sobre todo, por la vulnerabilidad que manifiesta el país ante el escenario de disolución del tratado.

Dado el panorama de riesgo actual, considero que la decisión final será que nuestro país otorgue algunas concesiones para evitar la disolución del tratado. Falta ver en qué temas lo haría. La segunda opción, donde México no condesciende es inviable por los enormes costos que implicaría para la economía mexicana.

Esto apaciguará las ansias del presidente estadounidense, con todo y los costos colaterales que implique para el comercio mexicano. Sin embargo, daría una continuidad a los planes del próximo gobierno para establecer otro tipo de relaciones con Estados Unidos y llevar a cabo los planes conjuntos que ha propuesto López Obrador al gobierno de Trump.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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