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El 2020 será un mejor año en materia económica, pero de lento crecimiento

El ciclo económico es pernicioso porque en un periodo construye, y al siguiente, deprecia la capacidad de crecimiento por medio de la inversión, opina Iván Franco.
lun 30 diciembre 2019 09:00 AM
Crecimiento económico
En los últimos años el país contrajo su capacidad instalada en términos per cápita. Hoy existe un menor potencial productivo que hace cuatro años, considera Iván Franco.

(Expansión) – Las proyecciones que avizora el banco central sobre el crecimiento de la economía mexicana parecen congruentes con la situación y el potencial actual.

Entre los factores positivos para crecer se encuentran una menor tasa de inflación, el sector externo y, quizá, un gasto público más eficiente en su ejecución.

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Las exportaciones mexicanas pueden revirar su tendencia a la baja, gracias a una mayor certidumbre comercial (independientemente de la fecha de entrada en vigor del T-MEC) y al dinamismo que mostrará Estados Unidos previo a su elección presidencial.

Por otro lado, los acuerdos de infraestructura en materia de inversión privada y la esperada inversión pública en el sector petrolero serían ingredientes favorables adicionales.

Sin embargo, todos los factores positivos para el crecimiento tienen que luchar contra un problema que se volvió estructural y crónico: el cambio de tendencia de la inversión en capital.

En los últimos años el país contrajo su capacidad instalada en términos per cápita. Hoy existe un menor potencial productivo que hace cuatro años.

Desde el año 2016, la inversión total entró en una dinámica recesiva, donde su tasa de crecimiento anualizado se mantuvo en zona negativa, con tasas positivas solo en algunos meses. En 2018, la inversión aceleró, pero solo temporalmente.

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Por esta razón, la manera de revertir el estancamiento del PIB de manera efectiva y estructural es que la inversión regrese a su dinamismo de años anteriores.

¿Por qué cayó la inversión?

Hay una variedad de elementos que definen las decisiones de inversión en México. La más evidente es que la fuente de la inversión, el dinero, ha rivalizado fuertemente en las decisiones que toman los empresarios, entre invertir en la formación de capital o en otros instrumentos.

Cuando la política monetaria giró hacia la restricción en años recientes, en general, los empresarios valoraron más reservar su dinero, o bien, invertirlo en instrumentos de menor riesgo y con mejor rendimiento relativo.

El segundo factor que coadyuvó a menguar la inversión fue el cambio de régimen político, del que he hablado en otra ocasión. El país experimentó un clima de temor exacerbado debido a las campañas que lanzaron diversos líderes de opinión, adelantando escenarios catastróficos para la economía mexicana, generados por el cambio de gobierno. El catastrofismo se verificó con algunas decisiones iniciales, como la cancelación del NAIM.

No obstante, la caída de la inversión es reversible con dos condiciones: la primera y más importante, es la política monetaria que, dependiendo de las condiciones de holgura que presente la economía, sienta las bases y los incentivos para que la inversión se canalice hacia proyectos productivos que son necesarios para el país.

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La segunda condición es la confianza empresarial. En este sentido, parece que a finales de 2019 el temor parece haber tocado fondo y la confianza se encamina hacia una ascendente.

México continuará creciendo lento

La capacidad productiva de la economía mexicana lleva cuatro años de rezago. Por ello, se necesitarán, cuando menos, un par de años para recuperarla y resarcir los efectos negativos. No será rápido.

Más aún, para alcanzar un crecimiento económico de 2 o 4%, se requiere, en primer lugar, recuperar una tasa de crecimiento de la inversión física similar a la de cuatro años atrás, y mantenerla así durante varios periodos.

El ciclo económico es pernicioso porque en un periodo construye, y al siguiente, deprecia la capacidad de crecimiento por medio de la inversión. En este momento, estamos en la parte baja del ciclo.

Es importante aclarar que el PIB responde poco a cualquier cambio de la inversión de capital. Es decir, cuando la inversión se dispara (o cae abruptamente), el PIB reacciona muy poco. Y, cuando crece o decrece moderadamente, el PIB se mueve también poco.

Sin embargo, en términos tendenciales, el crecimiento económico depende enteramente de la inversión. Si esta continúa cayendo también lo hará la economía. Aquí se encuentra el fundamento.

¿Qué es una recesión económica?

El 2020

Si consideramos los más de 400,000 millones de pesos ofrecidos en el Acuerdo Nacional de Infraestructura para ejecutarse en el año 2020 y la ratificación del T-MEC, el incremento en términos de flujos de inversión será relevante, comparativamente hablando.

Otro factor de impulso son las inversiones esperadas en el sector petrolero, que aumenten la plataforma de producción. Sin embargo, reitero que estos factores no impactarían notablemente en el crecimiento del PIB.

El crecimiento del próximo año será lento, aunque positivo, porque de momento, no hay motores que puedan acelerar el engranaje necesario para impulsar la demanda agregada.

El volumen de comercio exterior (exportaciones e importaciones) también mantiene una tendencia bajista. Porque está integrado al ciclo industrial de Estados Unidos que se encuentra estancado desde julio. No obstante, se espera que ese país acelere su crecimiento el próximo año.

Por ello, en materia comercial las circunstancias para México serán favorables, marcando un cambio de tendencia en las exportaciones y el volumen de comercio.

Por el lado de las fuentes, el relajamiento de la política monetaria con la requerida reducción de la tasa de interés (y un aumento en la tasa de crecimiento del dinero), son claves para generar las condiciones para que fluyan los recursos. Con una economía estancada, son menos las presiones inflacionarias importantes que pudieran alterar la trayectoria decreciente de la inflación.

Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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