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Menos política y más ciencia: desafíos y oportunidades en una realidad compleja

México requiere generar capacidades tecnológicas a través de un esfuerzo adicional en la asignación presupuestal del sector privado, considera Juan Alberto González Piñón.
vie 30 octubre 2020 11:59 PM

(Expansión) - Las invenciones basadas en conocimiento científico son impulsoras del cambio tecnológico y por lo tanto un factor de crecimiento económico, a través de impulsar un incremento en la tasa de exportaciones de productos basados en la propiedad industrial.

En 2017 la balanza de pagos tecnológica de México presentó un déficit de 171,000 millones de dólares. Esta condición nos impide crecer más y nos pone un límite máximo de crecimiento por esta restricción interna, por lo que la única forma de crecer sería con el endeudamiento.

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México requiere generar capacidades tecnológicas a través de un esfuerzo adicional en la asignación presupuestal del sector privado, dirigido a fortalecer los derechos de propiedad intelectual y sobre todo hacer énfasis en el desarrollo de tecnologías nacionales.

El impacto social de los procesos de apropiación del conocimiento no solo está definido con el avance de las nuevas tecnologías, también se encuentra estrechamente vinculado a su capacidad de transformación de la realidad social; estas consideraciones conducen a que el conocimiento sea asimilable a un bien común.

Uno de los sellos distintivos en la producción del conocimiento tiene que ver con el contexto de su "aplicación"; en este sentido, la generación de conocimiento debiese estar directamente relacionada con la intención de ser útil para alguien, ya sea la industria, el gobierno o la sociedad.

Ante los nuevos retos que plantea para el país, la política científica y tecnológica instrumentada por el CONACYT, es conveniente entender que la solución a estos desafíos está en el principio del valor compartido, que involucra crear valor económico de una manera que también se origine valor para la sociedad al abordar sus problemas y necesidades.

Los centros de investigación, las universidades y de manera muy relevante las empresas, deben reconectar el éxito económico con el progreso social.

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Algunas ideas para esta reconexión son:

- Que los patrones de la actividad inventiva en México tengan como punto de inicio el buscar solucionar problemas en áreas de salud, seguridad, medio ambiente, alimentación, entre otros; esto sería el estímulo fundamental para que la invención se produzca en términos económicos, es decir, en términos de la demanda.

- Mejorar de manera acelerada el desarrollo tecnológico, especialmente orientado a incrementar a largo plazo las exportaciones de alta tecnología y obtener en el corto y mediano plazo regalías provenientes del licenciamiento de las patentes generadas.

- Ampliar el uso de conocimiento científico y tecnológico en los procesos industriales, vía la propiedad intelectual, para ello se debe orientar la política científica y tecnológica hacia el fortalecimiento del marco normativo del sistema de propiedad intelectual, enfocado en la promoción del desarrollo de tecnología propia y a la adecuada gestión de los activos intangibles, que debiesen ser una prioridad para el país.

- Aprovechar la utilidad que tienen los acervos de información tecnológica contenida en patentes, como fuente documental y de investigación en el desarrollo de nuevos conceptos e invenciones que nazcan alineadas a los requerimientos sociales y de mercado; la Organización Mundial de la Propiedad Industrial señala que existen aproximadamente 40 millones de patentes y que cada año se publican más de 3 millones de solicitudes nuevas, en donde más del 70% de la información tecnológica contenida en estos acervos no se encuentra disponible en ninguna otra fuente de información.

- Es necesario que las universidades y centros de investigación, adopten y en su caso fortalezcan la función de acopiar y analizar los resultados de la investigación científica generada a nivel mundial, para hacerlos accesibles a su comunidad de investigadores, el diseño de esta estrategia de I+D se basa, por una parte, en el análisis del entorno científico y técnico y, por otro, en el análisis de las capacidades internas, con lo cual se pueden definir consistentemente una o varias áreas de impacto tecnológico e industrial, alrededor de los cuales se acumularán, la experiencia y las capacidades en términos de intensificar la transferencia de tecnología y la cooperación con las empresas o la detección de posibles nuevas líneas en los que iniciar actividad investigadora.

- Refrendar el compromiso fundamental del gobierno, las universidades y las empresas, para definir y explorar los problemas cruciales que deben guiar la agenda de la política en ciencia y tecnología, en donde el sistema de patentes sea de vital importancia para impulsar la competitividad de las empresas y por lo tanto de la economía.

- Que entidades como el Conacyt y el IMPI debiesen ser los actores que articulen la oferta científica y tecnológica con las necesidades de innovación de las empresas locales, sobre todo de las pequeñas y medianas, por ejemplo, los 27 centros Conacyt y los más de 50 centros de patentamiento del IMPI podrían actuar como agencias o unidades de intermediación al ofrecer asistencia técnica y prácticas de gestión tecnológica, con el objetivo de incrementar la competitividad del sector empresarial, atendiendo las demandas de las empresas locales; su funcionamiento se justificaría por la existencia de fallos de mercado tanto por el lado de la oferta como de la demanda.

Fomentar el surgimiento de más patentes provenientes de la industria nacional requiere de mejorar las opciones de explotación y gestión eficaz de la propiedad intelectual; el sistema de patentes en México debe apoyarse en el desarrollo de las capacidades tecnológicas, para dar lugar a las innovaciones necesarias para mantener tasas de crecientes en los ingresos económicos derivados de transacciones económicas con el exterior.

Nota del editor: Juan Alberto González Piñón es director de Spark UP y académico de la Facultad de Empresariales de la Universidad Panamericana. Síguelo en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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