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Inflación para 'dummies' y la efectividad real de Banxico

Es inaceptable que la inflación general en México haya alcanzado ya 6%. Banxico, uno de los bancos centrales más respetados, falla a la hora de acatar su mandato.
lun 18 octubre 2021 07:00 AM

(Expansión) - Es inaceptable que la inflación general en México haya alcanzado ya 6% y que la inflación de la canasta básica registró 7% en septiembre de 2021. Nuevamente, Banxico, uno de los bancos centrales más respetados, falla en acatar su mandato.

En los últimos 105 meses, Banxico ha rebasado su objetivo puntual de inflación el 79% de las veces. Si el banco fuera calificado por su nivel de efectividad, su nota sería apenas 2.1. El promedio de esas desviaciones con respecto a su objetivo es +1.4%, no tan alta, pero, aún así, son desviaciones persistentes.

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En mi opinión, existe falta de conocimiento. Los mejores analistas son aquellos que entienden a la inflación y a los precios como métricas, más que como conceptos macroeconómicos. Por ello, la junta de gobierno del banco central tropieza una y otra vez, ya que se aboca al concepto macroeconómico de la inflación, pero desconoce la métrica y la propia naturaleza de los precios.

Además, hay que mencionar que existen situaciones adicionales de presión política que explican las decisiones acomodaticias del banco central, con todo y su autonomía.

Por cierto, el objetivo de inflación de 3% más un punto de error no puede verse como un logro que aplaudir. Una inflación constante de 3% es alta y la podemos calificar como una erosión permanente del poder adquisitivo por la vía del impuesto inflacionario.

En suma, lo que me interesa comunicar es que nunca nadie podrá dominar algún tema que conoce a medias. Este es el caso del banco central.

La inflación es una métrica de precios antes que un concepto macro

Con todos los análisis que leemos en las minutas de Banxico, las justificaciones ambivalentes y las diferencias de opinión es necesario explicar el fenómeno inflacionario desde cero.

La inflación es la tasa de cambio de un índice entre dos periodos.

Dicha tasa de cambio parte de la construcción de cientos de subíndices, usando como insumo los levantamientos de precios de INEGI de casi 300 productos genéricos, que representan aproximadamente solo un 60% de todos los precios del país, según mis propias estimaciones.

Es decir, los precios que INEGI muestrea (más de 100,000 precios promedio mensuales) no son todos los precios del país, y menos aún, son una muestra representativa. Son un pequeño subconjunto con cierta representatividad (alrededor de 60%) de la población de precios de la economía.

Tomemos un ejemplo.

Usando una submuestra de los precios de INEGI de septiembre de 2021 y de 2020 en tres ciudades, es posible saber que 62% de los precios de ese mes (8,023 precios) registraron un aumento mayor que cero a tasa anual, mientras que el resto de los 5,012 precios registraron una tasa de cambio menor o igual que cero.

El promedio simple de los aumentos de precios de los 8,023 productos muestreados fue 25% en septiembre de 2021 a tasa anual. Mientras que, el promedio de los productos deflacionarios fue -8.6% en el mismo periodo. Ese 25% es una verdadera métrica de inflación para dicha submuestra.

La mayoría de los precios promedió crecimientos de dos dígitos, pero, gracias a los ponderadores de la inflación se disfraza dicho aumento, achicándolo hasta ponderar una inflación general de 6%.

En este sentido, yo formularía dos preguntas relevantes a la junta de gobierno de Banxico:

1. ¿Qué saben del comportamiento de los precios que INEGI no muestrea? ¿Habrá persistencia inflacionaria de los precios no observados en los meses subsecuentes? ¿Seguirán aumentando?

2. ¿Qué pasará en los meses siguientes con los miles de productos que fueron deflacionarios en septiembre?

¿Por qué aumentan los precios?

La principal razón del aumento de los precios individuales o grupales son los incrementos temporales o persistentes de los costos de producción, que vienen de múltiples fuentes. Cuando el productor no puede internalizar el aumento de sus costos, no le queda de otra que subir el precio del producto final.

Además, el incremento de costos del productor puede tener diversos orígenes y dimensiones.

Ahora mismo estamos experimentando los cuellos de botella, la escasez de contenedores, de microcomponentes, la rivalidad de insumos y otros aspectos más de las cadenas de suministro que están generando esos aumentos de costos.

Por otra parte, el factor monetario, por ejemplo, una política monetaria laxa en cantidad es, sin duda, el antecedente inequívoco de las presiones de costos por el lado de demanda.

En este contexto de disrupciones de la oferta, las economías del mundo vienen previamente sobrecalentadas en el aspecto monetario. En pocas palabras hay mucha liquidez en el sistema para la capacidad de producción actual. Por ello, conforme aumente la demanda y se recupere, veremos un segundo choque inflacionario de carácter general, y más expansivo.

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El FMI y el G20 preocupados por la inflación y escasez de productos

El concepto macro de inflación

El concepto macro de la inflación es algo muy distinto a su métrica. Son los argumentos de orden macroeconómico que poco explican los aumentos o las caídas de los precios a nivel individual.

La brecha del producto, la inflación subyacente, la inflación no subyacente, la base de comparación, la política monetaria de la Fed, la curva de rendimientos, el anclaje de las expectativas de inflación, y hasta la regla de Taylor, son todos argumentos macro que tratan de explicar un fenómeno microeconómico (los precios).

Por esta razón es que los encargados de la política monetaria tienen poca idea de la inflación y de los precios. Para muestra basta un botón, 2.1 de porcentaje de efectividad.

¿Cómo se ataca la inflación?

La principal y casi única herramienta de combate indirecto de la inflación es la tasa de interés, como precio, y la liquidez del sistema, como cantidad.

La tasa objetivo es una herramienta que tiene poca o mucha efectividad, dependiendo de los choques que promueven los aumentos de precios. Si el antecedente de la inflación es un exceso de liquidez, entonces la efectividad del movimiento de tasas es alta.

Por otro lado, si la causa del incremento de precios es un choque de oferta (como los cuellos de botella), la tasa de interés no tendrá mucho efecto en reducir la inflación.

Otra limitante de la tasa de interés es que sus movimientos son cíclicos, no coyunturales, ya que la tasa objetivo es una señal ordenada que se envía al mercado para que otras tasas se alineen con dicha tasa objetivo. El impacto en la inflación es por ello largo y rezagado.

El problema de hoy es que la autoridad monetaria no reconoce que el proceso inflacionario actual tiene más componentes, no solamente el costo de los insumos o la inflación importada.

Cuando la realidad los alcance, entonces verán que nuevamente estaban equivocados, y la calificación de 2.1 de efectividad se reducirá aún más.

Esto, por la tozudez de buscar obtener resultados con las mismas estrategias, sofismas y conocimientos de siempre.

Nota del editor: Iván Franco es fundador y director de la consultora de inteligencia competitiva Triplethree International. Síguelo en Twitter y en LinkedIn . Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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