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La nómina

¿Quién es quién en las nóminas estatales de México? Esa es una buena pregunta, señala Tamón Takahashi Iturriaga.
vie 19 noviembre 2021 12:02 AM
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De tres pesos que gasta el Gobierno Federal, uno es para pagarse… su nómina, señala Tamón Takahashi Iturriaga.

(Expansión) - México es un país que paga nóminas. Las tiene y las paga.

Decía un gobernador, de los de hace tiempo, que el cariño se demuestra justo ahí, en la nómina. O el paisano que tenía el sueño de ser policía municipal estatal. No director general, no subsecretario. Vamos, ni secretario. Policía municipal estatal. “¿Por qué nada más eso? Le preguntaba su compadre… ¡Tú podrías pedirle algo más!”. “Porque en el estado hay más de 250 municipios”, respondía aquél, “y si cobro los 2,500 pesos al mes—o lo que sea—que cobra un policía municipal en cada uno de ellos, ¡ya me dirás tú cuánto me llevo al mes en total y, con eso, ¡¿para qué quiero ser algo más?!”.

México es un país de nóminas, pues.

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Y vaya que se pagan. El Gobierno Federal, por ejemplo, sólo durante 2020 pagó 1,296 millones de pesos (mdp) del Capítulo 1000—la clave que se usa para contabilizar al gasto en los llamados “Servicios Personales”—. De su nómina. ¿Y es mucho eso? Sí. Es el 30% del Gasto Programable devengado del año pasado, y casi el 22% del Gasto Neto Total. Es decir, de tres pesos que gasta el Gobierno Federal, uno es para pagarse… su nómina.

Ya si hablamos de los estados, qué les cuento. Bueno, sí, les cuento.

En 2020, también, las 32 entidades federativas (los 31 estados más la CDMX) pagaron 566 mdp del Capítulo 1000. Este monto fue el 25% de su Gasto Total. Más o menos como la Federación, aunque este monto es sólo contando al Capítulo 1000. Pero no todas las nóminas están ahí. Hay otras nóminas en otros Capítulos del Gasto. Y no, no es que sean secretas. Es que en la clasificación de la contabilidad gubernamental les toca ir en otros capítulos.

Ya saben, México es un país de nóminas. Y ellas están en todos lados.

Entonces, además del 1000, tenemos—al menos—nóminas en dos capítulos más. Por un lado, en el 3000, “Servicios Generales”, mediante el cual se pagan, entre otros, servicios externos—como pueden ser la luz, el teléfono, la limpieza o la seguridad—. Y claro, parte de esos servicios incluyen nóminas. Por ejemplo, las de las empresas que contrataron a la gente de limpieza de los edificios públicos, a los guardias (no oficiales) de seguridad, o a los de informática.

El Gobierno paga a esas empresas sus facturas con cargo a este capítulo y así, de forma indirecta, paga la nómina de ese personal. Por otro lado, en el 4000, “Transferencias, Asignaciones, Subsidios y Otras Ayudas”, se pagan tanto o más de nóminas que en el Capítulo 1000. ¿Por qué? Porque esas transferencias incluyen recursos para pagar al personal de los otros Poderes del Estado—el Congreso estatal y el Poder Judicial—, de las Universidades Públicas, y del resto de Organismos Públicos Descentralizados—el Capítulo 1000 de esos organismos—.

Si sumamos estos dos Capítulos al 1000, tenemos que los 566 mdp pagados en 2020 se volvieron ¡más de 1.5 billones de pesos! Toma ya. Esta cifra fue el ¡66% del gasto total de las 32 entidades federativas! Para darle dimensión, el gasto total en inversión de las 32 entidades el año pasado fue de 113,000 mdp. Es decir, de cada 100 pesos que gastaron, en total en 2020, menos de 5 pesos fueron para Inversión pública productiva y 66 pesos fueron para… nóminas.

Les digo, un país de nóminas.

Pero, como en todo, lo divertido está en los detalles. ¿Quién es quién en las nóminas estatales de México? Esa es una buena pregunta. Les cuento también, con dos muestras: el Estado de México y Guerrero.

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El Edomex pagó, en 2020, 96,000 mdp en nóminas vía sus diversos capítulos; el 33.0% de su gasto total. Por el contrario, Guerrero pagó más de 53,000 mdp; el 75% de su gasto total—¡tres cuartas partes de todo su gasto!—. Y me dirán ambos estados: “Pero de Capítulo 1000 no se paga eso, ni de cerca”. Vale. Si sólo medimos a los “Servicios Personales” de cada uno, el Edomex pagó más de 63.5 mil mdp (22% de su Gasto total), y Guerrero, poco más de 7.1 mil mdp (9.9%).

¿Qué quiere decir esto? Pues que en el Edomex el gordo es el sector central, y en Guerrero, los organismos. Mi sospecha es que los maestros—y quizás las pensiones—del Edomex están dentro de las secretarías del Gobierno del Estado, y en Guerrero están en los organismos públicos descentralizados. Pero da igual, al fin y al cabo… son nóminas pagadas.

Y bueno, también me dirán: “Sí, pero son necesarias; hay que pagarlas”. Mi respuesta sería: “Quizás sí. No lo sé. Pero, ¿te lo puedes permitir?”. Una forma de verlo es comparando esos montos con los Ingresos propios que cada uno genera. Es decir, los Impuestos y otros conceptos locales, sin transferencias federales. El Edomex generó casi 45,000 mdp en 2020; Guerrero, poquito más de 1,800 mdp. Por tanto, en el primero, sus ingresos propios pudieron haber pagado casi la mitad de sus nóminas (47%). En el segundo, no llegaron ni al 4%.

Conclusión, como menores de edad, ninguno se mantiene solo… aunque el Edomex sí se paga sus gustos.

Y la segunda derivada. Sí, México es un país de nóminas. Es (casi) lo único que (medio) pagan los estados.

Pero bueno, al final del día, en la economía, todo se vuelve nómina. Porque la nómina es lo que nos hace levantarnos de la cama todos los días, salir a sufrir, correr, sudar y hasta disfrutar nuestro trabajo.

A todos, que ni qué.

Nota del editor: Tamón Takahashi Iturriaga es Director General de TKA Analytica, un centro de análisis e investigación. Síguelo en LinkedIn y/o en Twitter . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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